Sólo anhélalo

Por mi avanzada edad, he simplificado mi visión del mundo.

Por mi cúmulo de experiencias, se ha ido limando el ego que me limitada.

Por la intensidad vivida en la búsqueda de la Verdad, finalmente la encuentro en mi.

Por todo ello y más, me inclino y doy las gracias.

Por tantas penurias que me llevaron hasta el final del sufrimiento.

Por tantos errores que me obligaron a corregir mi rumbo y por tanta inconsciencia que me llevó a encontrarme conmigo misma.

Por tanto sentimiento de indefensión, por tanta confusión y tanto tormento mental, por fin la paz interior.

Por todo el boicot que provoqué en mi misma, por todo el amor que no creí merecer, por todo el amor que torpemente no supe expresar, y el que rechacé por miedo a sufrir, … por todo ello, hoy mi soledad es AMOR.

La iniciación proviene del Espíritu Santo que eleva nuestro espíritu. y La Gracia Divina es la que te toca y te hace vibrar en una onda superior. Sólo anhélalo y te llegará en su momento. Lo que está para nosotros, nos es dado.

La Cuarta Dimensión

ser completo1Si la Tercera Dimensión es la dimensión del Tiempo, Espacio y Materia que distinguimos con los cinco sentidos externos, la Cuarta Dimensión es la dimensión espiritual que percibimos con nuestros sentidos internos, sobretodo con el Tercer Ojo que al desarrollarlo  clarifica la Intuición y la clarividencia.

Al ser una dimensión mayor que el plano tridimensional en el que vivimos, podríamos decir que el Plano Espiritual contiene las tres dimensiones de la realidad física.

LA INTUICIÓN, cuando llega clara y sin interferencia de la Mente,  es el conocimiento directo de la Verdad y la Realidad. La PERCEPCIÓN INTUITIVA es penetrante  y prodigiosa al percibir la conciencia propia y también  la de los demás.

Es en la Cuarta Dimensión en donde se encuentra la poderosa y sagrada energía cósmica  que llaman  Espíritu Santo, «vehículo del perfecto reflejo universal de Dios o Conciencia Crística» , según palabras de Paramahansa Yogananda recogidas en su libro «La segunda venida de Cristo».

A través de la facultad intuitiva del Alma, se puede conocer la naturaleza de una persona, sin que la apariencia, su imagen  o su conducta externa interfieran al percibirlo internamente.

Esta capacidad intuitiva espiritual se va desarrollando a medida que se nutre  la Conciencia del Alma. Y en este proceso es que se avanza y se adentra uno en la CUARTA DIMENSIÓN ligada totalmente a nuestro cuerpo espiritual.

Permitamos que el Aliento de lo Sagrado se conecte a la Humanidad dentro de la Madre Tierra, a través del Portal abierto de nuestros corazones.

Somos algo más que Mente

mujer iluminadaAdemás de la mente y más allá de ella, -en Planos superiores de nuestra existencia- está la «Presencia divina» en cada uno de nosotros. No tiene forma ni  nombre propio.  Ni siquiera es una creencia exclusiva de las religiones.

En esencia somos espíritu y al tomar conciencia de que somos sustancia inmortal y espiritual, como parte de un Todo indivisible, nuestra percepción de la vida y de nosotros mismos cambia irremediablemente.

Una vez uno siente en sí mismo la Presencia poderosa de esta energía,  es cuando por fin,  termina la búsqueda de ese ‘algo’ que anhelábamos instintiva e intuitivamente desde el fondo de nuestro corazón… y entonces desaparece el sentimiento profundo de abandono y soledad.

Vivir desde la Mente -sin desarrollar la capacidad de pensar- nos mantiene en el Plano lineal de lo concreto,  reduciendo el campo de percepción de nosotros mismos.   El sentimiento de vacío,  confusión y   frustración son los síntomas de una mente contaminada por los miedos y la inseguridad. El sentimiento de infelicidad profunda, aparentemente sin causa,  viene de ese alejamiento de la Realidad y la desconexión  de nuestro Ser esencial.

El Camino a andar para salir de la conciencia del ego y alcanzar la conexión con nuestro Yo Superior, pasa por varias etapas de transformación interior. La ‘Presencia‘ es Luz y es Conciencia; la mejor guía y la mejor conductora que nos llevará de vuelta a nuestros orígenes, donde se halla  la Dicha de Ser.

En este   proceso de evolución, nos  liberamos de todas las capas de energías densas contaminadas que nos condicionan y limitan. Soltar al personaje produce la transformación deseada. Desembarazarnos  de todos los velos que nos impiden ver la Realidad,  así es como iremos  descubriendo  nuestra real naturaleza. Tenemos que estar despiertos y centrados. Y desde esa unión integral es como recuperaremos el entusiasmo y el agradecimiento por la vida misma.

Dejar de quejarnos y apenarnos por nuestra suerte… dejar de justificarnos. Amarse a uno mismo es deshacerse  de la actitud de víctima.

Se trata de limpiar la mente de energías tóxicas que amordazan el cuerpo físico, mental, emocional y espiritual, para poder luego elevar nuestro Ser a las vibraciones de Planos superiores en nosotros mismos.

El Amor sanando la materia desde el reconocimiento, el perdón, la aceptación y el agradecimiento. Desarrollar la Conciencia del Alma es conseguir la paz interior que todos anhelamos.