¿Quién habla?

ser de luz 5El espíritu -nuestra esencia-  habita en la calma y en la paz de  nuestro interior;  espacio sagrado que todavía tenemos por descubrir y experimentar.
Si sentimos angustia y ansiedad proviene  de nuestra mente, nunca del espíritu.
Si nos sentimos inquietos, es nuestro corazón avisándonos que algo no está bien; hay conflicto, el Ego está armando bulla.

El espíritu es energía imperturbable. No le afecta en absoluto las elucubraciones  mentales . Lo que a la mente y al corazón les hace sufrir, al espíritu nuestro, nada que venga del exterior le perturba.

Vivimos desde el sufrimiento justamente porque no hemos conectado con nuestra esencia y nos sentimos perdidos, confundidos y eso nos angustia y nos hace sentirnos infelices.

La mente y el ego miran hacia afuera y magnifican lo que nuestro espíritu ve como ilusorio e irreal. Nuestro trabajo está en trascender esa mente primaria para poder conectar con las dimensiones superiores de nuestro Ser.

Una vez entendemos esto las cosas de este mundo comienzan a tomar su justo valor y el sufrimiento cesa.

Una vez conseguimos conectar con nuestra  esencia, sentimos el espíritu de todos los seres vivos en nosotros.

¿Quién habla? Escucha la voz de tu interior., Cuando te sientas afligido y angustiado pregunta a tu interior y escucha lo que tu alma tiene por decirte, ella se dirige a ti desde el espíritu  y Conciencia de tu verdadero Ser.

 

 

 

Vivir desde la Mente o desde el Alma

meditacion preciosaVivir desde la Mente nos limita enormemente;  nos hace rígidos e inflexibles. Una mente  desarrollada y conectada con el corazón se mueve de forma armónica y acorde a cada circunstancia de forma estable y serena.

A una mente débil  no desarrollada le dan miedo los cambios y se mantiene en la duda e inseguridad. Todo le crea sufrimiento, angustia o ansiedad.

Observar y participar en el mundo desde el corazón nos da una visión más amplia desde la parte amorosa que todos somos y tenemos.

¿Cómo salir de la Mente? El encuentro con nosotros mismos debe hacerse a diario aunque sólo sea por treinta minutos. Esto quiere decir que debemos crear el hábito y hacer de esa cita algo tan importante como el comer. Salir del mundo exterior y adentrarnos en nuestro interior para poder conectar con nuestra Alma, que representa a nuestro Ser esencial y eterno.

Muchos nombres y formas se les ha dado a esta Verdad única, eso no es lo importante. Lo que importa es salir de la Mente -ponerla a nuestro servicio- y vivir desde el Corazón espiritual, donde hay paz y silencio reconfortante.

La Meditación es la clave para ir al encuentro de ese espacio interior donde se encuentra la armonía perfecta. Los primeros días nos haremos conscientes de cuán impacientes y tensos estamos, de cuánto nos cuesta salir de nuestra mente caótica. Pero poco a poco, haciendo una respiración rítmica y consciente, conseguiremos relajar nuestro cuerpo físico y la mente entrará en quietud.