¿Qué es Reiki y qué hace?

reiki luzREIKI es la vía para recuperar el poder interior y eso significa ser realmente el dueño de tu destino. No dejar nada al azar ni dejar que nos sorprendan desgracias imprevistas.

REIKI activa la Presencia del Alma (Yo Soy) y el Plan Divino. Es decir, conectar con el verbo «Yo Soy» es conectar con el Alma y si se respira con él desde el chakra del corazón, creando un ritmo, estamos activando el sexto sentido.

REIKI te une a la Esencia de tu Ser y al Saber que hay en tí. Conocernos a nosotros mismos, atendiendo con responsabilidad la salud de nuestro cuerpo físico, ocupándonos de nuestro cuerpo mental y emocional viviendo con desapego y paz interior, y atendiendo igualmente nuestro cuerpo espiritual, es entonces cuando descubrimos la Fuente de la Sabiduría y Verdad dentro de nosotros.

REIKI nos ayuda a sincronizarnos con las energías cósmicas actuales como fuerzas transformadoras de Amor para nuestra evolución.

REIKI nos lleva a la comprensión de que la única forma de sanación es desde la Conciencia y la actitud correcta de la propia persona, teniendo que trabajarse primeramente las resistencias y limpiar todos los traumas emocionales y miedos.

 El REIKI nos abre la puerta para que nos acerquemos a nosotros mismos y podamos escuchar con nuestras manos a nuestros centros energéticos (los chakras). Para que entendamos de forma vivencial que los chakras son puertas interdimensionales de nuestro microcosmos. Y sentir cómo los chakras captan la energía cósmica y activan nuestros pranas, equilibrándolos.

REIKI brinda una forma de sanación holística ya que trata al ser vivo (humanos, animales, plantas…) como un todo y lo armoniza en todos sus planos, aumentando su capacidad vibracional.

Cada uno es responsable de su vida, el maestro sólo canaliza y activa la capacidad de sanar del paciente, pero no interfiere en su voluntad.

REIKI es un sistema de realización de uno mismo por el Poder del Amor Puro. Es una vía para conectarse con la Fuente de la Energía Primordial.

Las fases cíclicas de nuestro crecer

  Nosotros pasamos por  fases parecidas a las de la luna:

La fase del Ego donde la oscuridad domina y no somos capaces de ver la totalidad de nuestro Ser.

La fase del despertar de nuestra Conciencia y un hilillo de Luz nos deja ver nuestro interior. Comenzamos a vislumbrar…

La fase del  buscador espiritual  donde todavía no sabemos muy bien «qué» es lo que buscamos o qué se supone tenemos que encontrar, pero estamos en ello.

La fase del practicante espiritual, donde nuestra Luz y forma es creciente y concreta.

La fase del resplandor e irradiación de nuestra propia Luz… y como todo es cíclico y está en permanente movimiento, volvemos a comenzar, pero cada vez con más Conciencia, en un proceso ascendente e ilimitado.

Y volvemos a empezar pero cada vez se amplía nuestra capacidad de visión interior y nuestra perspectiva y la comprensión –de la vida y de nosotros mismos- se hace mayor.

Y  ante nuevas situaciones  difíciles que se nos presentan y  que nos parece  nos llevan al principio, nos damos cuenta que cada vez más tenemos  una amplitud de miras más desarrollada, más capacidad y claridad mental,  más sabiduría para gobernar los obstáculos, más confianza en nosotros mismos en todos los sentidos, …

Todo es cíclico en la Naturaleza y nosotros estamos dentro de ella. Nuestra libertad es la de poder evolucionar.

Estamos dentro de esta espiral energética que mueve permanentemente al Universo. Y esa misma poderosa energía se mueve también en nuestro interior, impulsándonos a que nos mantengamos sincronizados y sintonizados con “Ella”.

Esta energía primordial –que es también nuestra energía esencial- es la Energía del Amor Incondicional, que llamamos Dios.