Cuando me enamoré

Estaba en un estado totalmente de desgana hacia la vida. Rendida, diciéndome que ya había visto y sentido suficiente. Sin luz en los ojos, apagada la sonrisa. Y de pronto, algo inimaginable ha sucedido. Algo no buscado, impensable; me siento enamorada, empoderada de alegría explosiva.

Existe un enamoramiento interno, casi místico, que te enciende la sangre y es fuego que no quema pero que purifica y sana el corazón. Y si ese amor es correspondido entonces la dicha es completa.

El sentimiento de conexión y armonía, las emociones que, como surtidores, se dejan sentir desde lo más profundo del Ser. Un amor elevado ha surgido, y está bien lejos de ser egoísta, por ello lo que produce es sólo gozo. No es un amor de supervivencia. Este amor irradia y atrae el amor puro que busca armonía, sin apegos ni deseos egoístas.

Nuestros corazones han creado una alianza para vivir la felicidad en uno mismo desde la felicidad del otro. Este amor que nace de un sentimiento profundo, que me siento incapaz de definir, es sublime y elevado porque es un amor desinteresado en su esencia y nace de la realidad de quienes somos y de qué somos capaces de dar, sin ningún tipo de miedo a perder.

Este amor, casi espiritual, casi platónico, casi de éxtasis por instantes, ha creado un estado de conexión con el alma del otro de forma real y consciente. Y mi corazón me delata; mi actual locura viene del Amor. Río porque mi alma está de fiesta. En mi interior se han encendido todas las luces desde que lo he encontrado y reconocido.

No me importa si sólo dura un instante; haré ese instante eterno. No me importa si nadie lo entiende; sé lo que siento con total certeza. No me importa si no tiene futuro; te llevo dentro en presente.

Declaración de Amor

«¿Aun no lo sabes ? Es tu Luz la que ilumina los mundos» Rumi.

El Amor se adentró en mí, sin yo planearlo ni preverlo. Me di cuenta con el paso del tiempo de que no era un amor normal; no tenía que esforzarme para experimentarlo y sentirme llena de él. Es un Amor que nada lo hiere o debilita. Es.

Este Amor no es un sentimiento. Intuí con el tiempo de que está formado de la Luz y la energía del Universo … o de cualquier sustancia más allá de lo que como humanos estamos acostumbrados a sentir o imaginar.

Es algo que no se puede explicar; se vive. Ni siquiera se ofrece o se promete ¡válgame Dios! No es algo a alcanzar porque no se trata de un logro. Es mucho más que una Gracia o un Presente.

Cuando fui capaz de hacerme consciente de su existencia en mí y de cómo y con quién lo vivenciaba y compartía en silencio casi sagrado, entonces me sentí un ser privilegiado.

Pero esto no es algo de lo que enorgullecerse -el Ego no entra aquí-. Esto no es algo de lo que me haya hecho sentir especial -no existen los cálculos mentales o hacer comparaciones-.

Este Amor Puro, de andar ligero, fluye, es brisa y es aroma delicado. No es una pertenencia. Sientes eres correspondido en la medida en que lo sientes fluir y al mismo tiempo te hace libre.

Aparentemente frágil, pero increíblemente fuerte en esencia. Indestructible. Incorruptible. Incondicional.

Este Amor Puro no se concretiza o materializa con palabras sino con miradas desde el Alma. Con sonrisas que pasan desapercibidas para los demás.

No es mío. Fluyo con él. Yo misma me convierto en Amor, cuando esa alta frecuencia penetra en mí.