Lo que está de más sobra.

Llega un momento en que comienza la saturación de tanta información recibida, y lo mejor entonces es desprenderse de ella, al darse uno cuenta que el conocimiento intelectual sólo ocupa sitio en el cerebro, que ya está pidiendo más espacio libre.

Llega un momento, para los que siguen técnicas de crecimiento personal, meditación, relajación, y otras que ya el siguiente paso también en no seguir ninguna técnica y dar rienda suelta a la espontaneidad, ya desde la confianza absoluta de que uno está en el Camino de lo correcto, desde la Conciencia.

Sobran pensamientos. Sobran palabras. Y es en el Silencio donde uno mejor se encuentra cuando uno ha llegado al límite de absorber lo que está en el exterior. Ahora toca realmente ir hacia adentro y profundizar.

Y es así como la Luz, en tu interior, puede comenzar a expandirse.

Y para irradiar tu propia Luz no necesitas «hacer», ni siquiera proponerte el compartirla; simplemente sucede.