La Desesperanza

Si hace unos años atrás lo que dominaba en la sociedad como sentimiento era la ansiedad, ahora es la desesperanza. Y se entiende, porque la humanidad ha dejado de producir líderes -honestos-, dirigentes que velen por el bien común. Y para poder soportarlo, inconscientemente hemos tomado una actitud de relajamiento y vista gorda, que sin querer crea desilusión y hastío, en el fondo, de nosotros mismos.

¿Cómo retomar los valores que nos den la fuerza para seguir adelante con dignidad, sin perder la esperanza y el entusiasmo y a la vez tener el temple de mantenernos lúcidos?

La injusticia. La hipocresía. La desvergüenza y la desfachatez. La mentira. La codicia. Esto es lo que crea frustración. ¿En qué medida podemos luchar contra ello? … Empecemos por hacernos conscientes de nosotros mismos, de nuestras limitaciones y capacidades.

Ahora toca dar una perspectiva social mayor a nuestro entendimiento, para no quedarnos estancados o bloqueados en la desesperanza, la rabia o la impotencia. Tenemos que desarrollar recursos internos para que no nos involucremos más de lo necesario, y hacerlo de manera útil, o nos desgastaremos energética y emocionalmente, sin ver resultados.

A las emociones relacionadas con la decepción y la frustración, podemos quitarle todo el peso de drama o sentimiento de culpa, ampliando nuestra Conciencia a una dimensión mucho más elevada hasta llegar a la comprensión para no involucrarnos emocionalmente, sin caer en la indiferencia. Difícil pero posible.

Desde la aceptación, lo más conveniente es rebajar nuestro idealismo tomando una actitud más realista que no perjudique nuestra salud y nuestro bienestar. Así podremos ser más efectivos.

Nuestra verdad

Hoy en día tenemos que tener sabiduría para poder soportar la ignorancia imperante y no entrar en debates inútiles que nos desgastan energéticamente. Sabiendo quien eres te mantienes fiel a ti mismo.

Ante tanta falsedad e hipocresía, el asombro, la perplejidad, la maravilla de existir, las guardamos para momentos extraordinarios e íntimos. ¿Quién quiere tener la razón? ¿Acaso necesitamos el reconocimiento de los demás?

La Razón la utilizamos para mantener un equilibrio coherente entre el Ser que somos y el mundo; saber manejarnos en las cosas cotidianas, en el trabajo, sin darle demasiada relevancia al Plano material. Debemos tener en cuenta que la Razón viene de la Mente y no suele ser imparcial.

Mientras que la Verdad, se guarda para uno mismo, para no escandalizar ni provocar a otros. La Verdad forma y fortalece nuestras raíces.

Nuestra verdad es nuestra esencia y naturaleza. r

21 días limpieza energética

yogaDe la misma manera que prestamos atención al  mantenimiento y cuidado de nuestro coche, igualmente deberíamos pensar que nuestro cuerpo físico es nuestro vehículo y necesita de un mínimo de mantenimiento para su buen funcionamiento.

Por normal general no somos previsores en cuanto a nuestra salud ni a nuestra felicidad. No somos conscientes de que nuestra salud depende en gran medida de nuestro estado mental y emocional; de nuestra actitud ante la vida.

Vamos a hacer una revisión y puesta a punto de nuestro vehículo. Escuchemos a nuestro cuerpo, él  nos informa si algo no anda bien.

DEPURACIÓN A NIVEL FÍSICO.-  Durante 21 días vamos a evitar el alcohol, los azúcares, tabaco, carne roja, embutidos, quesos curados, productos enlatados … Lo que vamos a hacer es beber agua (dos vasos de agua tibia al levantarnos, bebiéndola despacio). Comeremos alimentos frescos poco elaborados. Tomaremos infusiones. Saldremos a caminar o haremos algún deporte. Nos permitiremos descansar no haciendo NADA durante media hora al día (tampoco ‘ver’ la televisión)… ir a contemplar la puesta del sol es válido.

DEPURACIÓN A NIVEL MENTAL.-  Durante estos 21 días seremos Observadores de nuestras reacciones, de nuestro nerviosismo y mal humor -qué los causa, a quién echamos la culpa- y procuraremos ir cambiando hábitos inútiles que nos desgastan energéticamente. Nos haremos más conscientes de cuál es nuestra naturaleza y estaremos más atentos a ser moderados y atender nuestro ‘sexto sentido’.

DEPURACIÓN A NIVEL EMOCIONAL.- En el momento en que hemos creado este compromiso con nosotros mismos, cuidaremos que nuestro estado emocional fluya. Todo lo que suponga o vaya a suponer un disgusto lo vamos a eludir o lo vamos a transformar positivamente, desde una actitud consciente de que ‘nada puede afectarme si no lo permito’. Salir de la posición de ‘automático’ para comenzar a ser quien yo soy. Respirar hondo y agradecer el día.

Una vez hayamos superado nuestro reto, nos sentiremos mejor en todos los aspectos y no nos costará tanto volverlo a repetir dentro de unos meses. O mejor aún, incorporar en nuestra vida algunos cambios que hemos experimentado nos benefician.