La fe muerta

mujer feliz2Si digo que yo creo en Dios es un grado inferior en la escala de la Certeza. Porque experimentando la Conciencia Suprema o Divinidad en mí, afirmo que yo soy parte del Dios viviente en todo y todos.

Para saber la cantidad y calidad de «Fe» en nosotros, sólo tenemos que observar la cantidad y calidad de entusiasmo y confianza que tenemos por la vida.

Se vive adormecido para no tener que enfrentarnos a una realidad que percibimos con miedo, desde nuestra inseguridad. Ya están los avispados que han fabricado todas esas cosas que nos mantienen semi-anestesiados; en un estado de inconsciencia casi permanente.

La Fe está muerta porque dudamos de su existencia; dudamos de nosotros mismos. Desconfiamos del prójimo.

Recuperar la confianza es lo que toca ahora, en lugar de quedarnos lamentándonos. Debilitados, al haber entregado voluntariamente nuestra vida a otros.

Todas las crisis son el combustible para el cambio. Bienaventurados los que se percatan de ello y aprovechan la ocasión para salir de su inacción.

Recobrar la Fe en el ser humano, es reconquistar la fe en nosotros mismos. Para ello tenemos que ir más allá de la «creencia» ciega hacia la CERTEZA desde la experimentación en uno mismo.

La Fe nace y crece al conectar con el Amor dentro de nosotros.

¿Cómo salir de un rol imaginario?

hombre payaso tristeSi yo creo y pretendo ser otro distinto al que en esencia soy, la distorsión de mi realidad no me dejará ver el auto-engaño en el que vivo. Y no entenderé a qué es debido el sobre esfuerzo, la confusión y la frustración que mi vida me proporciona.

Mi mente se encuentra atrapada en una conducta y creencia errónea sobre mi mismo. Ya desde niño me moldearon para poder entrar en un sistema cuadriculado donde todo está predeterminado y no se admite la originalidad.

¿Cómo salir de la mediocridad de vivir un rol imaginario?  ¿Cómo reconocer quién soy? ¿Cómo deshacerme de todas las ideas y creencias  que no me pertenecen? ¿Cómo terminar con ese esfuerzo inútil de mantener y sostener ese personaje, ficticio, creado desde el supuesto «yo debería ser» .

¿Por qué me empeño en forzar una imagen para agradar a los demás, en competir en ser el mejor?  ¿Por qué me castigo siendo tan exigente conmigo mismo hasta el punto de que nada es bastante?

¿Cómo salir de ese círculo que me lleva al pasado como única referencia y me hace repetir una y otra vez los mismos errores y patrones de conducta?

Vamos a tomar Conciencia de que lo que crea ansiedad, inseguridad e infelicidad en nosotros es no ver la diferencia entre lo que se es y lo que se pretende ser. En el momento en que nos hacemos Observadores de ese intruso en nosotros,  podremos deshacernos de toda su irrelevancia.

Como si fuesemos hábiles cazadores, nos haremos expertos en conocer los hábitos de la presa que queremos cazar, seremos capaces de atrapar al «intruso» en nosotros. Desde el Observador (la Conciencia), se iran produciendo los cambios, -la transformación-, hasta quedar  limpiamente claro y definido nuestro Ser esencial y original.

 

 

Alinear tu voluntad con la del Creador

chakrasAlinear tu voluntad con la del Creador significa RENDIRSE. Liberarse del control y dominio que la Mente y Ego ejercen sobre el Alma -el ser esencial que somos-.

Alinear tu voluntad con la del Creador significa CONFIANZA ABSOLUTA. Entregarse  al Orden Cósmico y fluir dentro de él.

Todos somos parte del UNO. Llamamos Creador a la Energía Primordial del Amor Incondicional e Inteligencia Pura, de la que somos partícula.

La alineación ocurre cuando conectamos nuestra energía vital con la energía cósmica. Nuestra Conciencia es Luz.  En la medida que nos abrimos a ella y la desarrollamos, ésta se expande por todo nuestro cuerpo, elevando nuestro pensamiento hacia la compasión y el Amor.

No somos el cuerpo ni somos la mente. El Ser está dentro de nosotros.  Es energía;  espíritu eterno. Conectar con él nos aligerará de la carga pesada de este mundo material y sin sentido.

REIKI, sin ser una religión ni poseer una filosofía o creencia en particular, nos lleva a experimentar y percibir la grandeza inmensa e infinita de la Energía Suprema a la que pertenecemos.