Ahora me entero

Ahora me vengo a enterar, con 77 años, de que soy una persona ALTAMENTE SENSIBLE (diagnóstico PAS: Persona Altamente Sensible). Y, como a toda persona que finalmente se la valora médicamente con algo específico que la hace distinguible pero no anormal , resulta ser un alivio. De verdad. Aunque una lo intuía no tiene la certeza… y la opinión de los demás pesa y horada.

Porque uno termina acomplejándose, sintiéndose culpable por esas diferencias que muchos tildan de manías, querer sobresalir, dárselas de lista… y una se vuelve torpe, con baja autoestima … por ese sentimiento de delito de ser como una es y que no puede ni sabe cambiar.

Una persona con alta sensibilidad emocional y sensorial y alta intuición, no soporta por demasiado tiempo los ruidos, olores fuertes, algunos tonos de voz, energías disonantes y tóxicas. Por todo ello sufre de sobrecarga y saturación que le provocan malestar. Teniendo que optar por aislarse muchas veces para poder recuperarse.

Lo que se confunde con depresión y trastornos mentales, no son nada más que rasgos de la personalidad y no toca otra que adaptar la vida a la forma de ser de cada uno.

De ahí la importancia de conocerse a uno mismo. Por favor, respetemos al prójimo. Las personas altamente sensibles e intuitivas captan más información del entorno y de los demás aun sin quererlo, teniendo muchas veces sensaciones intensas, que la agotan. Tiene que aprender a guardar silencio y no decir todo lo que sabe.

De ahí el alivio que una finalmente siente, sacudiéndose de encima las paranoias sobre sí misma que la han acompañado toda su vida, antes de descubrir y aceptar su realidad.

¿Y si fuese yo misma?

Cuando estoy acumulando una carga de tensión y represión, y estoy acumulando un desgaste por el conflicto que vivo y que creo inevitable pero no se resolver, de dejar de disimular y engañarme de que todo está bien o todo está mal pero es por culpa de otro, entonces en mi desesperación me pregunto ¿Cómo sería si fuese yo misma?

¿Cómo deshacer todo este embrollo de vida, en la que me siento maniatada, sobreactuando, y al mismo tiempo no tengo información de quién soy realmente?

Las causas pueden ser muchas pero el hecho de no conocerte a ti misma, hace que se pierda automáticamente el sentido y propósito de vida. El no valorarte va ligado a ello; junto al sufrimiento y el sacrificio que se asumen como algo normal.

¿Cómo se puede defender una persona que no sabe quién es? La diferencia entre una persona sin conciencia de sí misma y una persona auto-realizada, es la LIBERTAD y DIGNIDAD de SER quien uno es.

Una vez se toma consciencia de que hay que hacer un cambio profundo de actitud, la valentía hace su aparición. Nos paramos y vamos hacia adentro, al encuentro con nuestro Ser, al encuentro con nuestra niña interior, que trata de recuperar la inocencia -la pureza- el Alma … no importa cómo la llamemos, lo importante es sacar fuera nuestro SENTIR, darle vida, y una vez en la Luz, mirarle de frente. Reconocer nuestra identidad real.

Aparecerá el entendimiento, el alivio, la paz interior.

El paso de los años

Desde mis adentros soy testigo del gradual envejecimiento de mi cuerpo.  Me hago consciente del campo de batalla por el que ha pasado mi piel y mis huesos. Ahora se manifiesta lo que la prisa de mi juventud y la inconsciencia, y circunstancias de los siguientes años, callaron y reprimieron.

Siente mi corazón pidiéndome reposo, sosiego. La visión y el entendimiento se han ampliado.

Soy testigo de mi personaje, ya defendiendo mi Ser esencial. Ya dejándome llevar desde mi naturaleza. Voy aprendiendo.

Mi elemento es el fuego. Fui incendiaria, a veces descontrolada e impulsiva. Rápida en reaccionar, con lengua muy afilada. Ya hoy, soy el rescoldo que ahora sólo quiere y pretende dar calor a quien se me arrime. Como pequeña hoguera que fui, .a partir de que reconocí quien era y lo acepté, mi vida cambió enteramente,.. cuando se reconoce el propósito de vida uno se pone al servicio del bien común.

Tomar consciencia de quien uno es, te da fuerza, seguridad en ti mismo, claridad mental y emocional. Y uno entiende entonces de que no hay vuelta atrás. Lo que uno  va descubriendo de sí mismo, eso queda grabado; es un añadido que reemplaza  lo falso por lo real. Y es así como uno  llega a reconfigurarse.

El MOMENTO PRESENTE es el espacio en el que ocurren las cosas.

 El momento presente NO es lo que ocurren. (Las situaciones son cambiantes pero el AHORA siempre es el mismo).

En lugar de identificarnos con lo que ocurre, nos haremos conscientes del Presente en sí, más allá de lo que ocurra porque en ese AHORA también existe la serenidad y el silencio y llega un momento en el que te familiarizas con ello y sabes que lo puedes dirigir y transformar… crear, según tu Conciencia (lo que consideras correcto desde tu corazón).

Hasta que te salgan alas

Si quieres ser más auténtico, se impone un cambio. Sabes que la vieja forma de actuar, ha llegado a su fin. Tienes que concentrarte en tu propia vida. Ya sin más quejas o echarle la culpa a los demás.

Si quieres seguir adelante, tienes que ser Observador de ti mismo para poder reunir todas tus energías dispersas y seguir adelante. Sólo conociéndote a ti mismo es que lo vas a lograr, y es posible.

Tu no eres cualquiera, eres mi hermano.

Tu confusión me duele, tu eres yo misma.

Te abrazaría hasta que te saliesen alas.

Te abrazaré hasta que te salgan alas.

Estar contigo mismo

Comencemos por reconocer que no eres lo que haces. Que tampoco eres tu cuerpo físico. Ni tu mente,

Para poder examinar todo ésto, de quién soy en realidad, tengo que encontrarme conmigo misma de vez en cuando. Situarme en mi Centro y escucharme, cuestionarme, descubrirme… pero la mente no me deja …

Intento estar presente en mi pero eso resulta muy difícil, seguramente porque no sé ni siquiera qué quiere decir. No tengo el hábito.

Tampoco, si escucho decir «deja de hacer y vive en la presencia de tu Ser», me cuesta entender qué significa exactamente y abandono la cuestión.

Pero, si tengo una sincera intención de ahondar en el conocimiento de mi misma, y cada día me siento en silencio, atenta a mi respiración, sin tensión ni expectativas, poco a poco, conseguiré abrir mi mente y corazón.

Se requiere paciencia, buena voluntad y firme deseo de salir de un estado de inconsciencia e ignorancia sobre uno mismo, que es lo que nos crea infelicidad y sufrimiento.

Desde la respiración consciente convertida en hábito se termina la ansiedad, el estrés, los miedos.

Ejercicio de RESPIRACIÓN RÍTMICA CONSCIENTE. Nos sentamos cómodamente con la espalda recta. Cerramos los ojos. Cuerpo relajado. Atención en las fosas nasales; tomamos aire contando hasta seis. Retenemos el aire contando hasta tres. Soltamos el aire por la nariz contando hasta seis. Nos quedamos en vacío contando hasta seis, Y vuelta a empezar, Así seis veces. Descansamos tres minutos llevando ahora la atención al centro del corazón. Sintiendo nos estamos relajando. Repetimos dos veces más.

Y volvemos al centro del corazón, donde está nuestro Ser esperándonos.

Claves para conectar con uno mismo

arbol de la vida yang-yinAhora es el mejor momento. Ahora es el tiempo perfecto para disfrutarlo.  Ahora comienzo a amarme a mi mismo y a la vida completamente.

Estas son las primeras diez claves que pueden determinar un CAMBIO positivo en nosotros:

  1. Partiremos de la creencia de  que lo que  buscamos ya lo poseemos. Vamos ahora a descubrirlo.
  2. Cada persona tiene un grado evolutivo diferente y no hemos venido a una competición sino a participar y compartir.
  3. O sobrevives de forma automática o despiertas la Conciencia y te haces dueño de tu vida.
  4. Sentir y percibir son las dos acciones más importantes para conocerte a ti mismo.
  5. Ámate a ti mismo y atraerás a las personas adecuadas a tu alrededor.
  6. Comparte todo lo bueno que hay en ti, sin miedo.
  7. Cierra los ojos, lleva tus cinco sentidos hacia tu interior, pon la atención en tu corazón, permite que la mente entre en quietud, respira consciente y lentamente… conectarás con tu Ser esencial.
  8. Escucha tu corazón; tu maestro interior, tu intuición.
  9. Fluye con la vida. Vuelca tu creatividad y talento en algo que te haga sentir entusiasmo. No importa el resultado. No importa la opinión de los demás. Sé tu mismo.
  10. Equilibra en ti las energías femenina y masculina. Siéntete parte de la Naturaleza y del espíritu universal.