Sintonizar con nuestra Frecuencia

Ya es tiempo de experimentar el AMOR de verdad que contiene la Compasión, la Paz, el Sosiego. Y dejar atrás todo el sufrimiento acumulado, la miseria emocional y el despropósito de vida.

Es la MENTE, a través de la Inteligencia creadora del Pensamiento, la que puede dirigir nuestra existencia para nuestro bien. Según pensamos así actuamos, así sentimos y así nos comportamos,

Al ser humano le falta esa pureza y agilidad mental, porque no sabe utilizar ese Poder -que tiene en sí mismo- pero ignora. La facultad de conocer su naturaleza y propósito de vida desde la energía del AMOR PURO.

Ese Poder podría decirse que es la FE, no religiosa, sino la FE como pensamiento puro de intención, como fuerza de creación, como medio de locomoción, de expresión, de comunicación.

Es el Pensamiento energía pura, poderosísima, que desde la Mente Superior, podemos utilizar cuando nos movamos hacia dimensiones más elevadas de nuestro Ser.

La capacidad de VISIONAR, y focalizar lo que se quiere conseguir, nos proporciona la FUERZA para lograrlo. Colocándonos en nuestro Centro, alineados nuestros centros energéticos, con la intención clara, el pensamiento puro, ATRAEMOS lo que queremos, al sintonizar nuestra Frecuencia con eso que buscamos.

Purificar nuestros pensamientos, ese es el primer paso. Miremos hacia adentro. Pongamos la intención. Y recibiremos ayuda.

El propósito debe ser elevado, no hacemos esto por interés o éxito personal, por codicia, egoísmo, porque esas son trampas peligrosas

Declaración de Amor

«¿Aun no lo sabes ? Es tu Luz la que ilumina los mundos» Rumi.

El Amor se adentró en mí, sin yo planearlo ni preverlo. Me di cuenta con el paso del tiempo de que no era un amor normal; no tenía que esforzarme para experimentarlo y sentirme llena de él. Es un Amor que nada lo hiere o debilita. Es.

Este Amor no es un sentimiento. Intuí con el tiempo de que está formado de la Luz y la energía del Universo … o de cualquier sustancia más allá de lo que como humanos estamos acostumbrados a sentir o imaginar.

Es algo que no se puede explicar; se vive. Ni siquiera se ofrece o se promete ¡válgame Dios! No es algo a alcanzar porque no se trata de un logro. Es mucho más que una Gracia o un Presente.

Cuando fui capaz de hacerme consciente de su existencia en mí y de cómo y con quién lo vivenciaba y compartía en silencio casi sagrado, entonces me sentí un ser privilegiado.

Pero esto no es algo de lo que enorgullecerse -el Ego no entra aquí-. Esto no es algo de lo que me haya hecho sentir especial -no existen los cálculos mentales o hacer comparaciones-.

Este Amor Puro, de andar ligero, fluye, es brisa y es aroma delicado. No es una pertenencia. Sientes eres correspondido en la medida en que lo sientes fluir y al mismo tiempo te hace libre.

Aparentemente frágil, pero increíblemente fuerte en esencia. Indestructible. Incorruptible. Incondicional.

Este Amor Puro no se concretiza o materializa con palabras sino con miradas desde el Alma. Con sonrisas que pasan desapercibidas para los demás.

No es mío. Fluyo con él. Yo misma me convierto en Amor, cuando esa alta frecuencia penetra en mí.