Cambios y limpieza

Hoy en día todo está contaminado. Lamentablemente, también lo está nuestra espiritualidad. Y si nuestro espíritu se encuentra contaminado es porque nuestra Mente se ha debilitado de tal manera que está asfixiando nuestra Conciencia.

Y no es que quiera dramatizar la situación que vivimos ni escandalizar a nadie pero la Realidad habla por sí misma. Vivimos como autómatas, olvidado nuestro potencial divino.

Estamos cosechando lo que hemos sembrado; así funciona la Ley universal de Causa y Efecto. No podemos culpar a nadie ni sirven las justificaciones. Nuestra inconsciencia e ignorancia, nuestro egoísmo y codicia, nos han traído nuestras miserias, personales y colectivas.

Elige y decide como quieras vivir tu vida, sabiendo que lo externo es secundario. Ya las excusas no son válidas y las disculpas no arreglan nada. Ahora toca actuar, sacudirse de encima las evasivas y abrir los ojos y el corazón.

Son momentos para la transformación. Elevar nuestro nivel de Conciencia. Soltar fardos emocionales. Purificar nuestra Alma y Espíritu.

Los pliegues del Alma

Comenté ayer que mis hijos aunque ya adultos siguen creciendo… pero no, soy yo que, con la edad, me repliego físicamente sin darme cuenta …

Y se manifiesta también en las arrugas de la cara, que son pliegues del Alma que se reflejan en el exterior; unas por tantas risas y otras por tantas amarguras o decepciones.

Me recojo de manera natural, por eso se forman pliegues. Los mayores nos retiramos (o nos retiran). Ya ocupamos poco espacio… nos replegamos en nosotros mismos, de ahí las arrugas y la poca masa muscular …

La piel, cuando tienes una edad avanzada, se dobla formando surcos y plisados, a veces fácil de hacerles una lectura, como si fuesen códigos que se han ido recopilando a través de los años vividos y ahora emergen para dejar constancia.

Pero no hay que verlo de forma trágica, uno en su fase final, de ya haber cumplido con la vida, los pliegues que forman la piel son algo natural y conforma la belleza de lo aceptado con dignidad y sabiduría.

Todo tiene un final, menos el Alma y el espíritu.

REIKI Energía Universal

REIKI nos sirve como instrumento de auto-sanación pero también es una vía de expansión de la Conciencia para acrecentar la sabiduría en nosotros.

REIKI me ha llevado a experimentar cientos y cientos de veces que somos energía. Con la práctica, esta energía puedes manejarla con facilidad; reactivarla, fortalecerla, almacenarla, moverla por todo tu cuerpo o hacer que se concentre en algún punto. Inclusive, una vez has adquirido la maestría, puedes enviarla a otros sitios o personas, siempre para hacer el Bien, y se recibe de forma simultanea.

Pero más allá de eso, uno llega a reconocerse como parte de un todo unificado, Fuente del Amor Puro, que llamamos Dios. Ya dejamos de lado las creencias y las teorías; podemos percibir desde nuestros sentidos internos y hallar todas las respuestas que nos planteemos.

Y uno llega a entender -sin necesidad de usar la Mente- sin necesidad de los pensamientos o la Razón, sino desde la percepción de la Intuición y la Conciencia, de que en este proceso de vida, estamos preparándonos para expandir nuestra Conciencia y Alma y que nuestro único propósito es fluir dentro de esa Energía Primordial, sin poner resistencia alguna.

Lo primero que te enseña el REIKI es a salir de toda complejidad mental, de la resistencia y bloqueo emocional y mental. Y esa es la clave para la auto-sanación; limpiar el cuerpo físico, el cuerpo mental y el cuerpo emocional de toda impureza: resentimiento, odio, celos, envidia, miedos, codicia … porque el Ego pesa, frena, bloquea el fluir armónico de nuestra energía vital.

A medida de que vamos tomando Conciencia de quién somos realmente, y nos vamos deshaciendo de todo pensamiento y creencia inútil, nos iremos sintiendo más libres para que nuestra naturaleza se exprese.

Nos quitaremos de encima la rigidez física y mental, habrá menos tensiones, más armonía, más contento con nosotros mismos, y esto se traduce en salud.

El REIKI equilibra los centros energéticos (CHAKRAS) y les da un nuevo impulso. El REIKI te convierte en Canal receptivo de frecuencias cada vez más elevadas que te llevan a profundizar en ti y percibir tu parte divina; Alma y Espíritu.

El REIKI te abre las puertas hacia tu mundo interior y todas sus dimensiones para tu disfrute. Sólo desde el conocimiento de uno mismo es que conseguimos una salud y bienestar estable. Por el Poder de la Intuición. Por el Poder de la intención.. Somos energía vital.

REIKI es la energía del Cosmos en nosotros.

Hablo y aconsejo el REIKI porque es el sistema que conozco pero el manejo de las energías como instrumento de sanación y conexión con el Universo ha existido siempre. Hoy en día existen otros diferentes sistemas pero todos tienen la misma raíz y objetivo para su canalización.

Espacio para no pensar

Dejamos espacio por medio, hacemos hueco, que corra el aire, nos abrimos; tu también cabes. Respeto. Nos desplegamos, sumamos; ampliamos el círculo, nos entrelazamos. Acogemos sin juzgar, nos relajamos, unificados, nos extendemos gracias a que nos deshacemos de los pensamientos inútiles. Tenemos en común un Alma y Espíritu.

La Mente en reposo. Nos vamos deshaciendo de los miedos y a medida de que nos vamos simplificando, la vida nos provee de lo realmente necesario. Sintamos nuestro Ser.

La vida vuelve a tener color cuando te decides a darle una nueva capa de pintura. La vida vuelve a tener sabor cuando le echas alegría y entusiasmo para sazonarla. Respira hondo, ensancha el pecho, siéntete libre de ser tu mismo.

El desafío es con nosotros mismos para activar nuestra capacidad de superación, No un desafío para competir sino para provocar en nuestro interior la valentía a ser mejor cada día.

El proceso de evolución requiere de amor, humor y firmeza.

No ceder a las manipulaciones de la Mente para convencernos de que no hace falta ningún cambio, que ya estamos bien así. Hagamos lo que consideremos correcto, desde el corazón y estaremos en paz con nosotros mismos.

Ateísmo espiritual

Antes, los mayores nos imponían ser perfectos. Ahora deseamos nosotros mismos ser impecables.

Está surgiendo en los jóvenes una nueva filosofía de vida. Se han sacudido de encima viejas creencias y patrones; dogmas limitantes, actitudes hipócritas y las han reemplazado, con mucho criterio, por simplemente desear ser buenas personas y vivir una vida ética coherente.

Aunque aparentemente parece que no pero estamos evolucionando; hay más toma de Conciencia. Más cuestionamiento y deseos de tener una mejor calidad de vida en todos los sentidos.

Las crisis son necesarias para romper con lo que ya se ha hecho inútil. Y más que tiene que suceder; de dentro a fuera, de forma individual y colectiva. Estamos viviendo un despertar espiritual.

Es cuando sientes las humanidad del otro, desde tu humanidad despierta, que puedes entenderle y amarle en profundidad e incondicionalmente. Hasta hace muy poco se consideraba que los animales no tenían sentimientos y se les maltrataba sin piedad alguna. Igualmente a los niños no se les respetaba como tales; siendo los adultos dueños absolutos de ambos. Todo eso ha terminado.

Dios no nos ve desde arriba, nos siente desde dentro, Hay una necesidad de alimentar el espíritu, de atender el Alma, por encima de todo lo que materialmente alcancemos en este mundo. Somos quien somos desde nuestro Ser. Somos partículas de Luz fluyendo con la vida.

La espiritualidad no debe ser una insignia para el Ego. Las personas sinceramente espirituales no tienen necesidad de pertenecer a ninguna institución religiosa ni necesariamente llevar nada que las distinga de los demás.

Jesucristo no vino a instaurar ninguna nueva religión sino a despertar la Conciencia de nosotros mismos como seres divinos, favorecidos por el poder del Amor Incondicional del Creador Absoluto.

Frases que llegan

El Universo se expresa en frecuencias y por instantes logramos, desde la Conciencia, vibrar con él.

Mi Alma se pone de acuerdo con ésta que habla. A ratos son Mente y Corazón en la misma onda.

Este cuerpo está envejeciendo pero mi espíritu no tiene ni coraza ni corteza; es Luz, sin Tiempo ni forma.

Toda mi esencia reducida en este Plano Lineal a la invisibilidad. Si estoy sólo aquí, cómo soportarlo. Y si estoy más allá, cómo no querer quedarme en la Realidad.

No he conseguido llegar al entendimiento de lo banal. Desaparecer del mapa no debe tomarse como una huida.

Lo que aun está por ser ya lo llevamos dentro y es una mayor expresión del Alma.

Soy todo el Universo cuando me deshago del miedo y me desidentifico del yo personal.

Estamos compuestos de tres elementos: INSTINTO, EMOCIÓN e INTELECTO … La moderación y armonía entre ellos es lo que nos da estabilidad, paz interior y nos permite fluir en este Plano.

Conectar con el Alma y el Espíritu.

La Conciencia es la puerta de entrada para conectar con el Alma.

Muchísima gente no tiene claro los asuntos del Alma; cómo identificarla, cómo se diferencia del Espíritu o también se preguntan si es la misma cosa.

Como maestra de Reiki, trato con las energías y he aprendido a distinguirlas. Además de que trabajando con ellas entras en contacto con el «conocimiento directo», es decir, se abre el vínculo de conexión con la Fuerza Sustentadora o Espíritu, que te da certezas sobre estos asuntos abstractos.

Ya sé que estoy intentando hablar sobre lo que es prácticamente innombrable. Pero me gustaría transmitir que, trascendiendo la visión que tiene de sí mismo el ser común y corriente, podemos percibir y sentir más allá del mundo ordinario. Y tomar conciencia de que no utilizamos ni una ínfima parte de nuestras capacidades como seres humanos, sencillamente porque nos hemos olvidado que, una parte nuestra, es divina.

No basta con creer, con seguir obedientemente unas creencias, hay que ir más allá. Si queremos evolucionar: tenemos que EXPERIMENTAR, desde la acción impecable. Tenemos que trascender la racionalidad.

Y digamos, para entender la diferencia entre Alma y Espíritu, que los sentimientos y las emociones revisten el alma que vibra al nivel que palpita el corazón. Pero el alma a su vez, reviste al espíritu y, ese sí, está libre del dolor y el sufrimiento.

El espíritu es nuestra esencia, que es eterna. No se ve afectada por nada del «yo». El espíritu nutre a nuestra energía vital con la energía del Universo; es el que mantiene el vínculo de conexión con el Ser Primordial y Absoluto.

El Espíritu guarda todo lo que por la Memoria no puede ser recordado. Él sabe todo lo que la Razón es incapaz de conocer.

Los conflictos y crisis que padece el ser humano no son más que la falta de adaptación que tiene con el Alma, cuando se ha arrinconado, se siente comprimida entre las exigencias de la Mente-Razón y la nostalgia de lo espiritual. Las crisis se forman por la resistencia a abandonar lo conocido y su lucha por trascender hacia la vivencia de Unidad. .

La evolución del Alma es el fruto de la capacidad para desarrollar la flexibilidad que nos hace uno con el medio. Desarrollar la percepción para sentirnos uno con el Todo.

La apertura manifiesta

Mientras el peregrino espiritual esté detrás del velo de la dualidad y del Ego, él mismo inconscientemente, mantendrá cerradas las puertas del despertar a la Esencia divina.

El corazón va cogiendo herrumbre con cada falsedad, mentira o autoengaño; lo podéis comprobar si sois observadores de vuestro personaje. Ese óxido, sin daros cuenta, os va endureciendo, os vuelve rígidos y limitados emocionalmente, con poca claridad mental.

Al desvelar nuestra esencia, al reencontrarnos con la naturaleza de nuestra humanidad individual además de nuestras cualidades y atributos, anhelamos sentir la Compasión del Amor Puro, y esto llega con la purificación a través del Perdón.

Teniendo una sincera intención, de vaciarnos completamente de toda energía emocional densa, ello nos acercará a abrazar nuestra Alma. Esa es la apertura más próxima. Significa dejar atrás el pasado y los estadios del yo inferior. El daño que nos hicieron, por muy injusto y cruel que haya sido, debemos finalmente aceptar esa realidad que pasó; perdonar y perdonarnos, y en ese acto nos liberaremos del sufrimiento y creceremos en comprensión y sabiduría de vida.

Recibir asistencia de nuestra Alma y Espíritu es lo que nos concede la Gracia de experimentar la espiritualidad del Ser. Experimentar la fuente de Amor que emana en nosotros.

Vivamos presente desde la espiritualidad, desde la sagrada esencia, y así es como la paz interior y el sosiego del corazón, nos envolverá, sin importar qué ocurra en el mundo exterior.