Despiertan los sentidos

¿Qué pensabas, que no iba a tener final el sufrimiento? ¿Que no iba a tener recompensa tu esfuerzo? ¿Que lo correcto y la verdad no asomarían nunca para hacerse valer en ti?

Iniciamos nuevas formas de pensamiento y acción. Nuestras miras tienen ya una visión mucho más amplia y elevada.

Hemos despertado. Estamos alertas y sin miedo. Cautos pero decididos a aceptar nuevos desafíos.

Somos llevados al máximo de tensión para que reaccionemos y nos alistemos al cambio, convencidos de hacer lo correcto. No hay muchas opciones; ser nosotros mismos o esclavos voluntarios del sistema.

El AMOR -esa energía pura suprema- es la gran vivencia que se nos brinda ahora para que la experimentemos. La mayor oportunidad para despojarnos del egoísmo que nos limita.

Estamos sintiendo los cambios, consciente o inconscientemente. Nuestra Alma y Espíritu están abriéndose paso hacia la Luz. Se descorren los velos hacia la nueva dimensión como seres humanos y divinos que somos.