En tu interior está el Camino. Tú eres el caminante. Une los dos y será más fácil el viaje.
Desde el momento en que piensas en un deseo ya lo has puesto en marcha. Piénsalo en presente. No digas «lo conseguiré» sino «lo estoy consiguiendo».
Ya hoy ha comenzado el cambio y eso es lo que te impulsa a que se materialice… siempre y cuando no haya dudas ni miedos de por medio frenándolo. Entrégate a lo que hayas elegido y confía, manteniéndote alerta.
¡Es para hoy!, – nos decía mi madre cuando nos veía perezosos.
Se vive en presente. Porque el HOY no se escapa, a no ser que le metas prisas y te metas en el futuro, creando ansiedad.
Estar en el HOY, es estar presente en esencia, desde el Ser, consciente y en Conciencia. Alerta. Pleno.
Haz vibrar tu deseo, dale sentido. Siéntelo en tu corazón.
Yo Soy. Yo Soy Amor. Yo Soy la Presencia divina en mí.
La comunión interior con la divinidad se da gracias a que has permitido, desde tu Conciencia, que así suceda.
Más allá de la comprensión lógica y racional, trabajan en nosotros, las fuerzas superiores, que muchos llamamos REIKI. Se trata de la conexión de la energía cósmica junto con la energía vital que nos da vida.
NO EXISTEN LAS CASUALIDADES.- Cuando una persona siente ha llegado el momento de un cambio en su vida, se abre a experimentar las fuerzas de la naturaleza y cosmos en sí misma. Entonces ocurre que le comienzan a llegar las facilidades para que suceda esa unión: el Universo da permiso y permite que suceda. Aparece el maestro y se da el momento.
Somos Almas en donde están guardados los códigos/semillas para que, llegada la ocasión, despierte y germine nuestro Ser esencial.
Los tres niveles de iniciación y transmisión de energía de REIKI siguen gradualmente el proceso de purificación y cultivo de la Conciencia que permite avanzar a la persona en su desarrollo espiritual.
No solamente el REIKI es una herramienta para la auto-sanación y sanación a los demás. Principalmente y en primer lugar, se trata de sanarse uno mismo a nivel mental y emocional. Vaciarse de condicionamientos y entrar en la realidad del Ser.
Para descubrir el Amor Puro en uno mismo -que es la energía sanadora- uno debe primeramente vaciarse del Ego. Y cuando se sienta fluir en esa energía pura, sabrá que está preparado para ayudar a los demás.
Es el Amor Puro quien brinda enseñanza, salud, felicidad y paz. Es saber quién somos lo que fortalece nuestra identidad espiritual.
Los primeros pasos son de aprendizaje y limpieza, siendo REIKI un sistema de conocimiento directo, de conexión con el espíritu y las Fuerzas creadoras del Universo, luego eres tu propio maestro.
Si sientes el llamado, percibirás en ti que el anhelo de crecer espiritualmente es auténtico. La motivación está más allá de intereses personales. No tienes prisas ni expectativas. Confías totalmente en la divinidad.
Existe una lucha en el ser humano, consigo mismo. Unos se creen muy importantes pero incomprendidos y otros no se sienten merecedores … o las dos cosas a la vez; los conflictos creados por pensamientos extremos…
El sufrimiento que causa el Ego en su devaneo puede ser magnificado hasta la exageración. Y ese dolor es real pero ilusorio, mientras son alimentados por miedos infundados.
Uno se recrea en el victimismo. Uno juega al pobrecito de mi, sintiéndose un héroe o heroína caído en desgracia.
Falta de conexión con el corazón; con el Alma. Falta de escucha con la voz interior. Falta de conciencia de uno mismo, de su identidad. Falta de vivenciar la vida, experienciandola … Falta de valentía para afrontarla; los miedos, el dolor, los fracasos, las decepciones … y asumirlas, sabiendo que son parte de la vida.
Cuando te caes, te levantas. Y punto. No estar dudando con el pero y si me vuelve a caer ….
Para quitarnos la inseguridad de encima tenemos que afrontar la vida y experimentarla tal cual nos llega, e ir resolviéndola como mejor sepamos y esa misma actitud nos fortalecerá.
La opinión de los demás muchas veces nos confunde, escuchemos mejor a nuestro corazón. No busquemos la perfección -no existe- sintámonos satisfechos con nosotros mismos por el simple hecho de haber actuado lo mejor que sabemos.
El polluelo por si mismo quizás no se arriesgaría a saltar del nido, por eso su madre, cuando considera es el momento, lo empuja afuera. Es el mayor acto de amor incondicional.
Yo no soy distinta a ningún otro. Por eso no puedo quejarme, ni ofenderme o enfadarme. Mejor me callo, me observo y aprendo.
Y es que me veo reflejada en los demás. Mejor corregirme. Mejor mejorarme… mejor estoy callada.
… eso no quita que me sienta desencantada del ser humano, con excepciones, por supuesto.
Sobretodo no soporto el DISIMULO, me agota emocionalmente. Es cuando las intenciones se encubren y se ocultan y disfrazan los verdaderos sentimientos. Ya sé que son los miedos los que no te permiten ser tu mismo pero, por favor, ¡acabemos ya con ello. Seamos valientes!… que la vida pasa en un abrir y cerrar los ojos.
Debo anotar que admiro a los que viven desde la inocencia, algo que yo misma perdí, cuando me quise «hacer» espiritual …
Vivimos tan engañados. Tenemos tanto miedo de enfrentarnos a nosotros mismos y de sufrir. Nos sentimos perdidos justamente porque no nos conocemos, ni conocemos nuestra valentía y valores.
Al vivir por debajo de nuestras capacidades y temer aventurarnos a dar lo mejor de nosotros mismos, la vida se vuelve mediocre.
Estamos sacrificando a nuestro Ser. Y el sacrificio no surge del Amor sino del miedo y del sentimiento de culpa.
Hagamos un pequeño test para valorarnos, siendo 1 poco y 10 completamente:
a) Flexibilidad y claridad mental ………
b) Compasión y desapego. Armonía emocional …………..
c) Conciencia y responsabilidad por mi bienestar y salud física ……..
d) Paz interior. Fe y Amor por mi mismo y los demás. ……..
e) Cuánto estoy dispuesto a mejorar mi actitud ……….
Utiliza la intención y el compromiso contigo mismo para deshacerte de todo lo inútil en ti (creencias, pensamientos, hábitos). Comenzarás a sentirte mejor contigo mismo y volverá el entusiasmo por la vida, al comenzar a valorarte como te mereces.
«¿Aun no lo sabes ? Es tu Luz la que ilumina los mundos» Rumi.
El Amor se adentró en mí, sin yo planearlo ni preverlo. Me di cuenta con el paso del tiempo de que no era un amor normal; no tenía que esforzarme para experimentarlo y sentirme llena de él. Es un Amor que nada lo hiere o debilita. Es.
Este Amor no es un sentimiento. Intuí con el tiempo de que está formado de la Luz y la energía del Universo … o de cualquier sustancia más allá de lo que como humanos estamos acostumbrados a sentir o imaginar.
Es algo que no se puede explicar; se vive. Ni siquiera se ofrece o se promete ¡válgame Dios! No es algo a alcanzar porque no se trata de un logro. Es mucho más que una Gracia o un Presente.
Cuando fui capaz de hacerme consciente de su existencia en mí y de cómo y con quién lo vivenciaba y compartía en silencio casi sagrado, entonces me sentí un ser privilegiado.
Pero esto no es algo de lo que enorgullecerse -el Ego no entra aquí-. Esto no es algo de lo que me haya hecho sentir especial -no existen los cálculos mentales o hacer comparaciones-.
Este Amor Puro, de andar ligero, fluye, es brisa y es aroma delicado. No es una pertenencia. Sientes eres correspondido en la medida en que lo sientes fluir y al mismo tiempo te hace libre.
Aparentemente frágil, pero increíblemente fuerte en esencia. Indestructible. Incorruptible. Incondicional.
Este Amor Puro no se concretiza o materializa con palabras sino con miradas desde el Alma. Con sonrisas que pasan desapercibidas para los demás.
No es mío. Fluyo con él. Yo misma me convierto en Amor, cuando esa alta frecuencia penetra en mí.
Estos valores se van degradando o perdiendo según el ambiente y circunstancias donde crecemos. Estos talentos y gracias, si no son cultivadas, se marchitan. Sin darnos cuenta, pasamos la adolescencia, y nos encontramos que:
tenemos sentimientos de culpa, nos hemos convertido en víctimas, cargamos con responsabilidades que no nos corresponden, hemos caído en el conformismo, apatía, inseguridad, miedo y vivimos desde la inconsciencia y alejados del Ser que somos.
La frustración y la infelicidad ocupan en centro de nuestro corazón. La ansiedad, es la enfermedad más común en estos días porque somos unos perfectos desconocidos de nosotros mismos.
Si queremos salir de esa situación y actitud, ahora es el momento. Vuelve a leer la lista de los siete dones que recibiste de regalo al nacer y recupéralos.
Deshazte de creencias, opiniones y pensamientos que no son tuyos. Revisa, pon orden y prioriza cuáles son tus deberes, obligaciones y derechos contigo mismo.
Responsabilizarte por tu salud y felicidad, ahora mismo es primordial. Ponle ganas y alegría.
Existe en todos los seres vivos una respuesta inmunitaria innata que nos protege contra infecciones virales (virus, bacterias, parásitos). Pero especialmente el ser humano tiene mecanismos de defensas sofisticados de largo plazo que genera una memoria inmunitaria, en la que debemos confiar.
Si nuestro sistema inmunitario está sano hace correctamente frente a cualquier agresión externa sin necesidad de que hagamos nada más que ocuparnos de manera responsable por llevar una vida equilibrada en todos los aspectos.
El sistema inmunitario reconoce lo dañino y reacciona sabiamente para defenderse, movilizándose a través de la sangre, hacia los distintos órganos, para combatir cualquier cuerpo extraño.
¿Qué debilita el sistema inmunitario? El Miedo. La inmadurez emocional que nos hace dependientes, sin capacidad de pensar por nosotros mismos.
Conozcamos cómo funciona nuestro cuerpo físico, mental y emocional. Qué necesitamos vigorizar y tonificar en nosotros. Eso nos dará seguridad y creará conciencia y responsabilidad en nosotros mismos.
¿Cómo fortalecer el sistema inmunitario? De forma natural podemos fortalecer nuestro sistema inmunitario. Existen aceites esenciales antivíricus, como árbol de té, eucalipto, tomillo. Se recomienda el drenaje linfático por su capacidad para estimular el sistema inmunitario. Comer más verduras y frutas diariamente. La vitamina C y el mineral Zinc estimulan también el sistema inmunitario y son antivíricas.
Hoy en día existen en las Redes suficiente información natural y eficaz que nos pueden ayudar a prevenir cualquier enfermedad. Mantengamos una actitud positiva, responsable y práctica.
La serenidad es lo que emana una persona espiritual.
La serenidad es la semilla que al germinar en el corazón, se transforma en paciencia, aceptación, paz, fe, amor … y expande todo esa fragancia y luz a su alrededor de forma inconfundible.
Crear ese estado de dicha interior, necesita dedicación y disciplina al principio. Es como quien quiere encender una hoguera, primero tiene que recoger leña, encontrar el sitio adecuado y protegerlo con piedras alrededor del fuego que quiere crear, para poder controlarlo.
La leña son los valores y virtudes que iremos juntando. El círculo de piedras para contener el fuego, es la práctica del control de la Mente y conexión con el centro del corazón, donde haremos la hoguera. La llama la crearemos desde la intención y el Amor incondicional.
Para mantener encendido este fuego debemos alimentarlo con pensamientos y actos de amor todos los días. Así es como nutriremos y sostendremos el calor y la luz de la Conciencia en nosotros.
La esencia de este estado, la Serenidad, se irá afianzando día a día hasta hacerse perenne. Y mientras este fuego esté vivo e ilumine nuestra Conciencia nos sentiremos a salvo y en estado de gratitud.