Activación de la Conciencia

Es posible y éste es el momento de expandir nuestra Conciencia en contacto con el universo espiritual y con el alma colectiva.

Se hace necesario equilibrar y depurar los campos energéticos tanto a nivel físico, emocional, mental y espiritual. Comencemos, si todavía no lo has hecho, por cuidar y responsabilizarte por lo que entra en tu cuerpo… piensa que eso se convierte en energía o contrariamente densifica la que haya.

Llevemos energía fresca a nuestras células y órganos a través del Reiki u otras prácticas similares de sanación natural energética.

Estimulemos los dos hemisferios del cerebro. Equilibrémoslos desde la respiración consciente y la meditación.

Iluminemos nuestro interior  desde  una actitud de agradecimiento y aceptación. Disolvamos los obstáculos emocionales y físicos, generando paz y amor, desde nuestra conexión con el Amor Incondicional Universal.

El Conocimiento Intuitivo

En el momento en que logras la conexión con tu ser esencial -el alma y tu espíritu- se abren las puertas del Conocimiento Intuitivo.

Esto quiere decir que, por encima de la  facultad de razonar que tiene nuestra mente y por encima de los cinco sentidos que utiliza el ser humano de forma autómata, existe un sexto sentido que es el de la intuición con el que podemos tener una mayor sensibilidad, una inmensa capacidad de captación y   percepción -interior y exterior- que puede llegar a grados tan altos como la clarividencia y la telepatía.

Y es que al desarrollar la mente más allá de la razón y la lógica, la Intuición comienza a dirigir tu vida. Ello hace que comiencen a desaparecer todas las energías densas que antes te dominaban y bloqueaban esos talentos que nos son innatos. Es preciso deshacerse de los miedos, la inseguridad, el egoísmo.

Ahora se ha abierto un Canal de entendimiento directo desde tu mente superior con la Conciencia Suprema. Al mismo tiempo, tus centros energéticos se han alineado y puesto en marcha y todo el «tendido eléctrico» del cuerpo sube su voltaje.

No sucede de otra forma; tenemos que potenciar y adecuar nuestra frecuencia de vibración con la del Universo para entrar en esa sintonía única y fluir con ella. Hay que tomar conciencia de quiénos somos.

Si no es así, nos sentimos «separados», vacíos, abandonados, confundidos y siempre en conflicto… es un sentimiento  de DESCONEXIÓN; en el que el alma no está atendida, es ignorada. Se funciona bajo mínimos.

Mientras permanezcamos ignorantes de la Realidad. Ignorantes de nuestro potencial «divino», como seres de Luz que somos, vivimos dentro del sufrimiento que crea el ego y la mente.

El Conocimiento Intuitivo nos lleva a la maestría de la vida, a la excelencia como humanos, al conseguir el equilibrio perfecto de las energías de la Tierra y del Cielo.

Próximos Talleres en Balneario Alicún

Taller-Terapéutico con Flores y Bach y Taller de Iniciación para la auto-sanación

27, 28 y 29 de JULIO 

Estos dos Talleres contienen herramientas sencillas para crear Conciencia de uno mismo. Partiendo de la base de que, a medida que equilibramos nuestro cuerpo físico, nuestro cuerpo mental-emocional y nuestro cuerpo espiritual, toda la esencia de nuestro ser -y de nuestro mundo de percepción- comienza a cambiar  (a ponerse en su sitio) …

El  primer paso de todo cambio comienza por saber quién soy, cuáles son los miedos que me impiden avanzar, qué patrones de conducta estoy arrastrando que me limitan, qué hábitos han quedado ya obsoletos en mi …

Por otro lado hacernos con otras herramientas que nos impulsen a tener el coraje para enfrentarnos a todo eso que queremos cambiar en nosotros y tener el material necesario para reconstruirnos.

Estas herramientas están en la Respiración Consciente, Ejercicios de yoga muy sencillos para elevar la energía vital, aprender a armonizar nuestros centros energéticos, poner a nuestro servicio la mente a través de visualizaciones y pensamiento positivo, la meditación guiada…

Los dos Talleres son independientes entre sí. Son Puertas introductorias para descubrir  nuevas posibilidades en nosotros mismos; unas a través de las esencias florales que despiertan nuestra Conciencia y otras Puertas que se abren a través de trascender nuestra mente inferior.

Como Facilitadora, os invito a participar y que os entregueis sin reservas a disfrutar de  lo nuevo en vosotros.

 

 

¿Quién respira en tí?

ImagenPara que haya un fuego tiene que haber madera. La persona que desarrolla su Conciencia  asegura su alineación con la Naturaleza manteniendo una actitud correcta en cada acto de su vida. Así es como su vida fluye sincronizada con el Universo.

¿Sabes quién está respirando en tí? –  Yo Soy -asegura el Alma, declarando SER. Consciente de existir. Presente y consciente de que en su interior está contenido lo visible y lo Oculto.

Y todo lo visible debe crecer más allá de sí mismo… Para que haya plenitud de vida tiene que haber Conciencia de ser.

¿Quién respira en tí? Tu espíritu que es eterno.

Alzheimer

Ella con 87 años de edad tiene muy buena salud física pero va perdiendo su memoria. Así y todo se mantiene lúcida en lo trascendental. Reza, reflexiona, se aferra al pilar de enseñanza espiritual en la que fue educada y que fue siempre su guía en los momentos difíciles.

Ella pierde la memoria de lo inmediato, sí. Y uno se sorprende de que no recuerde hasta lo más notable de su vida, como el otro día que me preguntó con toda naturalidad “oye, ¿yo soy viuda?”… y con la misma naturalidad “¿y tú quién eres? … soy Cristina, mamá”.

Me doy cuenta que la ACTITUD ante la vida -los rasgos que nos distinguen- no se pierde. Así que, si antes de la enfermedad tenías una actitud positiva, alegre,  de aceptación y de adaptación ante cualquier situación; eso que tienes a tu favor. Me doy cuenta de la gran importancia que tiene el preparar bien el terreno en uno mismo durante las primeras etapas de la vida para que en la vejez haya una buena cosecha…

Ella pierde la memoria pero no pierde la Conciencia, al contrario, me da la impresión de que la fortalece; porque es lo único que le queda. No recuerda su historia personal de esta vida pero tiene conciencia de su ser esencial.

Es como un árbol que se va deshojando cuando llega el otoño. Se secan y caen todos los recuerdos de esta vida pero si creció lo suficiente y desarrolló sus raíces de Conciencia, manteniendo  su alma enraizada en lo que realmente la sustenta, entonces, se conservará aletargada pero viva esperando llegue la próxima primavera y reverdecer de nuevo… sin hacer ningún tipo de drama sobre ello.

Una mente débil

Una mente débil no quiere esforzarse; no tiene fuerza de voluntad.

La mente débil te miente y engaña. Te convence para que dejes las cosas para más tarde y mejor mañana.

Una mente débil encuentra la manera de no comprometerse, de no arriesgarse; más que perezosa es cobarde en el fondo. Tiene miedo al cambio.

Pero si en algún momento de lucidez desease romper esa inercia que sepa es posible. Basta con marcarse pequeñas metas y cumplirlas. Al principio hará falta seguir una disciplina para fortalecer la voluntad.

Desarrollar la mente es básico para el despertar de la Conciencia y poder trascender el mundo lineal y material en la que se encuentra sumergida.

…no lo dejes para mañana…

La capacidad de absorber energía cósmica

Las emociones negativas son energías de baja frecuencia que se cristalizan en el cuerpo en forma de rabia, resentimiento, angustia, nerviosismo…

Podemos y debemos liberarnos de toda esa energía que nos daña y limita. Podemos soltar y deshacernos de los bloqueos físicos y emocionales que nos tensan y nos hacen ver la vida muy gris, sin grandes esperanzas…

Vamos a generar entusiasmo y alegría desde la aceptación de lo que no podemos cambiar. Desde el corazón. Desde nuestro Centro  co-creativo de alegría, amor y felicidad. Independientemente de cómo está allá en el exterior; nuestro interior vamos a mantenerlo estable, sereno, paciente y en paz.

La Luz aviva la memoria y hace vibrar nuestro interior, nos brinda energía superior para el cambio, impulso para despertar la Conciencia en nosotros y realizar la auto-transformación. Soltamos las energías viejas y densas. Conectamos con nuestro auténtico Ser.

 

Lo que se hace, se dice y se siente

Creemos que tener una buena salud es algo  casual y fortuito… Estamos convencidos de que «algo tiene que tener uno» y llevamos a cuestas molestias y dolores aceptándolo como algo normal. Así y todo nos consideramos saludables  -nos conformamos con el 70% de nuestro potencial – aunque nuestra energía vital y bienestar  no sean completos.

El cuerpo nos avisa y nos manda señales de molestias tanto físicas como emocionales para que vayamos rectificando el rumbo y así mejorar nuestra actitud hacia nosotros mismos y hacia los demás, desarrollando nuestra mente y nuestra Conciencia con el objetivo de alcanzar un estado estable de paz interior.

Tratar superficialmente el malestar, ignorar o sedar el síntoma físico no arregla nada ni mucho menos deshace de raíz el problema. Nada sucede por casualidad, si no prestamos atención a estos primeros signos la escalada en intensidad irá creciendo en forma de enfermedad.

Cualquier tipo de  trastorno, físico y emocional, debe ser atendido desde su aparición. Son señales de desequilibrio entre quien somos y quien actua. Es el conflicto entre lo que se hace, lo que se dice y lo que se siente.

Tarde o temprano, vivir en esta contradicción, en la que gastamos nuestra energía en disimular, reprimir, etc.  crea tensión, frustración y rabia… haciendo mella en nuestro cuerpo físico y mental.

Tomemos conciencia de ello. Hagámonos responsables de nuestra salud. Amémonos más y concedámonos ser  nosotros mismos enteramente… digan lo que digan…

Niños Índigo, Cristal y Diamante

Los niños aprenden a caminar y a hablar pero olvidan su capacidad de percibir y manejar las energías de su cuerpo más allá del plano lineal y material en el que nos movemos.

Por ello es que, esa habilidad de usar otros campos de energía que nos son necesarios para descubrir y adentrarnos en planos más elevados de Conciencia, queda dormida en el ser humano común.

Pero, muchos niños de las nuevas generaciones, vienen con un estado de conciencia acrecentada; su intuición está desarrollada y reciben un conocimiento directo de la Conciencia Suprema, sin la intervención del lenguaje hablado. Vienen con un propósito de vida muy claro: son los niños Índigo, Cristal y Diamante.

Prestémosle atención a estos niños. Respetemos su ritmo y formas. No caigamos en el error de «domesticarlos» y someterlos a normas educativas rígidas y creencias obsoletas.

Necesitan libertad para ser… han venido a enseñarnos.

La salud mental y emocional

Nuestro cuerpo mental-emocional configuran un arcoiris en el que en un extremo está lo positivo (paz y equilibrio) y en el otro lo negativo (miedos y confusión).

En este arco, en su extremo positivo en el que nacemos, todo lo circunstancial que nos trastorna y no sabemos resolver va minando esa base estable donde nos sostenemos y comienza a desordenarse. Lo no resuelto que nos afectó se convierte en traumas.

A medida que el arco va llegando arriba en la fase de la adolescencia, podrían aflorar los trastornos de la personalidad; tensiones y rigidez tanto físicos como de caracter.

Si seguimos sin hacernos conscientes de nuestros problemas y tomamos por «normal» el no sentirnos felices y a gusto con nosotros mismos podría aumentar nuestro estado de insatisfacción y frustración hacia la ansiedad y depresión.

Y ya, en el declive de la corvatura del arco, comenzarían a manifestarse las crisis obsesivas, las fobias, hasta las paranoias, psicopatías, etc.

Los Miedos forman un remolino que va tomando fuerza, si no nos enfrentamos a ellos, hasta covertirse en un huracán imparable y destructor. Dentro de él se van aglutinando la ansiedad, la angustia, la resignación, la apatía, la irritabilidad, la ira, la rabia, la baja autoestima, el insomnio, las fobias, la depresión, el aislamiento, la culpabilidad…

Es desde un diagnóstico holístico que se puede ir a la raíz del problema para poder transformar  y disolver todas las perturbaciones físicas y los bloqueos emocionales desde la comprensión de los mismos. Es desde la responsabilidad de tener una actitud positiva, de aceptación y adaptación, que se eliminan las resistencias inconscientes a la sanación… probablemente por la baja autoestima y sentimientos de culpabilidad que producen constricción en el ánimo y en el corazón de quien lo sufre.