Sufrimiento

El sufrimiento aparece mientras el Yo necesita de ese combustible para quemar la carga que el Ego genera.

Una vez se ha traspasado esa etapa de drama y sobre esfuerzo, sucede un cambio importante y decisivo en la nueva visión que uno tiene de sí mismo, del mundo y de la vida misma.

Se agota el sufrimiento cuando uno decide tomar las riendas de su vida y dice BASTA a la actitud de lamento y queja.

Muere el personaje que se parapeta tras el «pobrecito de mi«; la víctima. Desaparece con él el sufrimiento -que es mental-.

Ahora el DOLOR es visible, entendible, relativo y manejable. Se acepta como parte del aprendizaje.

Uno se siente crecer cuando deja atrás el sufrimiento. Hay una actitud nueva de responsabilidad y confianza ante uno mismo para manejar y crear la propia paz interior. Y uno se da cuenta, que esa felicidad, no depende de nadie más que de uno mismo.