Cuando todo se ha entendido por dentro, se guarda silencio por respeto a los que todavía sufren por no entender; por ser inconscientes de la Realidad. Nace la compasión en tu corazón.
Cuando hay paz interna no necesitamos buscar la justicia externa. Sabes que lo que es para ti, te será dado, te alcanzará en su momento.
Cuando el Alma se ha puesto en pie, llega el Aliento divino, que te eleva a un nivel de Conciencia superior. Ya no haces preguntas fuera y las respuestas aparecen por sí mismas, no en la Mente, sino en el corazón.
Entonces haces las paces contigo mismo. Abandonas la lucha interna. Te has aceptado y vives para honrar a tu Ser que está por encima de tu historia.
Para sacudirnos la mediocridad tenemos que vibrar en AMOR. Y en lugar de perseguir sueños, hagamos por crearlos.
