REIKI. Soy Energía

Yo no elegí seguir el camino del REIKI. Él vino a mí. Y desde entonces -hace 25 años, siento «soy llevada»…

Primero, cosas que me sucedían, parecían casualidades. Luego se fueron manifestando con entera claridad, dándome señales, hasta que aparecieron las percepciones «extrasensoriales» y el acrecentamiento de la intuición y la expansión de la Conciencia, que me dijeron claramente «eres dadora de Luz»… así y todo me costó varios años entenderlo y aceptarlo.

Al principio con la gran duda y el miedo de que fuesen imaginaciones mías.

¿Tengo capacidad para auto-sanarme y ayudar a sanar a los demás? ¿O me lo estoy inventando?

La responsabilidad es muy grande pues te estás «entrometiendo» en el destino de otros…. Y sobre todo mi pregunta diaria era «¿Qué es exactamente el AMOR INCONDICIONAL?… Acaso yo lo tengo y siento?» … porque según el REIKI es la energía del Amor Incondicional la energía sanadora.

No se trata de una FE ciega cuando hacemos una imposición de manos para transmitir esa energía que canalizamos. Es el PODER DE LA INTENCIÓN y la confianza absoluta -vacía la Mente de todo juicio- de que la ENERGÍA SANADORA pasa a través de ti y hace su trabajo; impulsar la capacidad de auto-sanación que está en cada uno de nosotros y que se bloquea debido principalmente a emociones no sanadas.

Hoy en día existen muchos nombres y escuelas y maestros para la misma Verdad; SOMOS ENERGÍA y podemos aprender a auto-sanarnos (no se trata de una varita mágica; primero tenemos que hacernos responsables de nuestra Salud integral: cuerpo, mente, cuerpo emocional y energético. Y comenzar a purificar los diferentes cuerpos, aprender a respirar correctamente, desaprender hábitos nocivos. Pero sobre todo, amarnos a nosotros mismos, escuchar nuestra voz interior, respetar a todos los seres vivos.

El Despertar exige autenticidad; tenemos que deshacer todos los disfraces del personaje que hemos creado.

Se puede conseguir.