
Mucha gente está viva sólo porque respira, nada más. Y muchos se despiertan porque abren los ojos, nada más. Son el inmenso porciento de seres humanos que subsisten desde la mente inferior, en el Plano material, sin más consciencia que sus necesidades físicas y sus deseos materiales.
Tengo que asomarme -sacar la cabeza- por encima del muro que me separa de la realidad superior y saltarlo sin miedo porque intuyo existe algo más grande que vale la pena aventurarme a conocer.
Esa dimensión superior es real cuando tu Conciencia está despierta y la percibes. Sientes la conexión. Y alguna Fuerza poderosa te inspira y te sacude para que te muevas hacia ella.
Dicen los despiertos que probablemente existimos en cinco o más niveles dimensionales a la vez. Que nuestro Yo Superior o Ángel guardián somos nosotros mismos en la quinta dimensión…
Somos nosotros mismos experienciando otras realidades, cuando conectamos con nuestro Ser Superior. Entonces tenemos la facilidad, desde el entendimiento, para reactivar y desbloquear la energía vital que nos mantiene vivos y hace que nuestra existencia sea de una manera u otra. Una vida corriente o intensa.
Porque cuando nuestra Conciencia traspasa lo personal y se expande vivenciando la unicidad que existe en el Universo, de todos los seres con alma, entonces conseguimos el estado de Gracia y todo lo demás que sucede fluye por sí mismo sin esfuerzo.
