Nuestra infinitud

Es otoño, un día estaba paseando entre enormes árboles y observé una hoja bailar en el aire largo rato, después de soltarse de la rama en la que estaba y finalmente posarse en el suelo. Pensé: durante tanto tiempo las hojas de los árboles ven a los pájaros volar, dejándose llevar por el viento o simplemente se desprenden graciosamente, planeando en el aire, sin miedo, que luego los imitan.

Con los humanos sucede que, a medida en que los velos de la inconsciencia van desapareciendo, la Conciencia se amplifica, se expande, se clarifica, y viene a ser como esa hoja al viento, que no pone ninguna resistencia y se deja mecer, permite ser llevada sin preguntar o preocuparse a dónde va a caer ni siquiera se preocupa qué sentido tiene su final.

Sentir esa libertad del Ser, que se sabe parte del Todo, protegido por la Madre Naturaleza, además de sentir la unión con otras almas… este reconocimiento hace también ensanchar el sentimiento de Amor a otros niveles. Es experimentar el SENTIR -como un abrazo- abarcando el infinito.

Cuando se hace posible vivir el AMOR, fuera de los límites marcados por nuestra lógica mental, entonces entendemos lo que es la inmensidad del Amor Universal y la confianza absoluta de que estamos dentro de un Plan divino, que nuestra mente es incapaz de entender en su totalidad.

Salir de la Mente quiere decir, permitirnos ir más allá de todo condicionamiento. Romper con hábitos, formas, creencias, con el fin de VER la complejidad y la sencillez de la infinitud del Ser-

¿Cuál es tu nivel de Conciencia?

«La forma de hacer es ser» (Lao Tse).

La soledad que duele no es estar solo sino no poder comunicarnos. Y la mejor comunión comienza con uno mismo. Si estás presente en ti, no te sientes solo.

La vida es lo que nos sucede hoy. Si sientes debes planearla, hazlo, planea tu hoy para que puedas centrarte y posicionarte. Que sea hoy tu aquí.

Tu aprobación y conformidad con el hoy hará que lo vivas plenamente, preparándote para tu próximo nivel de Conciencia:

** Más capacidad para ver la Realidad.

** Más capacidad para expresarte y reconocerte.

** Más capacidad para amar.

** Más capacidad para no reaccionar y te afecte lo externo.

** Más capacidad para relacionarte con los demás.

«En el Nombre del Absoluto Amor Puro pido se haga presente en mi la Presencia divina.»

Nuestro nivel de Conciencia lo indica nuestra capacidad de sentir a Dios en nosotros. Somos mucho más que un cuerpo físico y una mente. cuando más sintamos nuestra divinidad, más Luz, más Conciencia.

DOLOR Y EMOCIONES

El cuerpo físico aloja a la Mente y el cuerpo etéreo aloja nuestra energía vital y emociones. Cuando hay desarmonía, desequilibrio o bloqueo entre uno y otro, surgen los síntomas, que es el lenguaje vivo e inteligente de nuestro cuerpo para avisarnos que algo anda mal también emocionalmente.

Cuando sentimos molestias en alguna parte del cuerpo físico, podemos hacer una lectura de lo que nos está avisando, ya que estas molestias y dolores están relacionadas con nuestra actitud ante las emociones que vivimos. Aprender a relajarnos respirando correctamente es el punto de partida para ser unos buenos observadores de nuestro interior y atenderle adecuada y amorosamente.

Dolor o tensión en:

CUELLO.- Inflexibilidad. Testarudez.

HOMBROS.- La carga de responsabilidades que llevamos sobre los hombros. Muchas veces de obligaciones que no nos pertenecen.

COLUMNA.- Representa el soporte de la vida. ** parte superior= No se siente amado. Falta de apoyo emocional. **dorsal = sentimiento de culpa. **lumbar = miedo al Futuro. Miedo económico

CADERAS.- .Miedo a avanzar.

RODILLAS.- Terquedad en el orgullo y ego. Penas.

TOBILLOS.- Capacidad para recibir placer.

Antes de que una molestia se vuelva enfermedad y más tarde se haga crónica, prestémosle atención y pidamos ayuda a los entendidos.

Tenemos que trabajar con nosotros mismos, responsabilizarnos de nuestra salud y bienestar. Que sepamos que es posible tener una buena calidad de vida, si cuidamos de nuestro cuerpo físico, mental, emocional y espiritual.

Son tiempos de transformación, el cuerpo es sabio y la Conciencia es la Luz que nos guía.

La vida tiene magia

¿Es que a todos los demás no les sucede lo mismo? – me preguntaba yo asombrada.

¡Qué vida tan llena de instantes intensos! Tan salpicada de magia y que desde la inocencia siempre me pareció tan normal. Mi espíritu en primera línea, viendo y sintiendo más allá de lo concreto. Es el encantamiento del mundo de lo oculto, que existe.

Cuando la magia está presente y el maravillarte se hace casi cotidiano, los demás dicen que vives en un mundo de fantasía, pero no, no es cuestión de la imaginación sino de la capacidad despierta de poder entrar en otras dimensiones del Ser. Es el estado de encantamiento en el que puedes entrar cuando dejas atrás la Mente.

Luego está el mundo material, denso, donde existen la inmensa mayoría de los humanos, donde toda esta peculiaridad de Gracia se encuentra oculta, dormida. Y no entiendes qué pasa y ellos no entienden quién eres. Entonces, debido a la envidia y los celos que te dañan, terminas por alejarte del mundo invisible de la Magia porque no quieres sentirte diferente a los demás.

Tu certeza, de que existen otras dimensiones del Ser y más realidades dentro de este mundo, por mucho que desees compartirlo, los demás no entenderán tu intención.

Y guardas silencio. Aprendes a callar y a mantenerte en segunda fila para no llamar la atención. Llegas a dudar de si estás bien de la cabeza. Si todo es producto de tu imaginación. Sólo una cosa sabes de seguro, debes callar y no llamar la atención.,, asi y todo, molestas.

La Paz interior

Hacer lo que uno tiene que hacer es el mayor acto que proporciona paz interior. Nada es más gratificante que actuar desde la plena Conciencia. No por obligación, porque uno se sienta obligado a ello. El sentido del deber se mezcla con los sentimientos de culpa y acarrean un resentimiento silencioso.

Actuar desde la Conciencia no tiene segundas intenciones, es la acción del corazón mismo, no tiene doblez.

La persona que actúa correctamente pero desde el miedo de no hacer lo correcto o porque espera conseguir algo a cambio, es otra cosa. El sufrimiento, bajo la apariencia bondadosa de quien todo lo soporta, tiene consecuencias para el cuerpo físico y la mente. Sin embargo, cuando la Conciencia despierta y la ponemos al frente como nuestra guía, entonces sí, todo cobra un nuevo sentido y una nueva fuerza que nos ayuda a fluir sin esfuerzo o con poco esfuerzo, en el mar de la vida y, desde ese estado de Conciencia, lo que se haga, sea lo que sea, estará bien hecho porque lo estará haciendo desde la pureza del corazón, y está entregando lo mejor de sí mismo, sin esperar nada a cambio.

Porque en el fondo, todos sabemos lo que tenemos que hacer. Puede ser que nos resistamos a verlo e inclusive que nos alejemos y huyamos de ESO que sabemos tenemos que hacer y ser… pero que tarde o temprano, lo encontraremos nuevamente hasta que lo enfrentemos.

Ya sabemos, sólo tenemos que recordar, aceptar y actuar en consecuencia, con coherencia.

La Realidad nos devuelve a nuestra verdadera identidad. No podemos seguir adelante cargando con viejos miedos y culpas. Las viejas creencias deben ser removidas si queremos reconfigurar nuestros pensamientos sobre nosotros mismos.

Hay que crear nuevos espacios para que la Conciencia se expanda y todo nos será dado. Confiemos.