
¿Es que a todos los demás no les sucede lo mismo? – me preguntaba yo asombrada.
¡Qué vida tan llena de instantes intensos! Tan salpicada de magia y que desde la inocencia siempre me pareció tan normal. Mi espíritu en primera línea, viendo y sintiendo más allá de lo concreto. Es el encantamiento del mundo de lo oculto, que existe.
Cuando la magia está presente y el maravillarte se hace casi cotidiano, los demás dicen que vives en un mundo de fantasía, pero no, no es cuestión de la imaginación sino de la capacidad despierta de poder entrar en otras dimensiones del Ser. Es el estado de encantamiento en el que puedes entrar cuando dejas atrás la Mente.
Luego está el mundo material, denso, donde existen la inmensa mayoría de los humanos, donde toda esta peculiaridad de Gracia se encuentra oculta, dormida. Y no entiendes qué pasa y ellos no entienden quién eres. Entonces, debido a la envidia y los celos que te dañan, terminas por alejarte del mundo invisible de la Magia porque no quieres sentirte diferente a los demás.
Tu certeza, de que existen otras dimensiones del Ser y más realidades dentro de este mundo, por mucho que desees compartirlo, los demás no entenderán tu intención.
Y guardas silencio. Aprendes a callar y a mantenerte en segunda fila para no llamar la atención. Llegas a dudar de si estás bien de la cabeza. Si todo es producto de tu imaginación. Sólo una cosa sabes de seguro, debes callar y no llamar la atención.,, asi y todo, molestas.
