Sin interpretar, siento

Mi certeza no viene de la Mente sino del corazón.

No tengo que pensar sino sentir.

No tengo que imaginar sino visionar.

Sin necesidad de hablar o explicarme

sino espontáneamente anhelo con fervor

Lo que me lleva a sentirme plena es mi Ser,

mi Conciencia.

Alma y corazón

Si puedes imaginarlo, puedes visionarlo.

Si puedes visionarlo, puedes crearlo.

Pero primero, siéntelo en tu corazón

si lo sientes como algo bueno para ti

ve a por ello.

Lo que afecta a tu corazón emocional

no afecta a tu Alma.

Conectar con el Alma proporciona paz.

Si el Alma está inquieta,

sólo entonces preocúpate y rectifica.

Almas libres

Los hay que quieren que se cumplan sus deseos de forma instantánea, que no resulte trabajoso, que no requiera disciplina, ni esfuerzo o sacrificio. Y si además resulta excitante y espectacular, mejor.

No saben que un alma libre no vive de ilusiones sino que crea y construye su propia felicidad.

Un alma libre no la guían voces ajenas sino su propia Conciencia. Y para ello hace falta tener autoestima.

La autoestima natural surge de la vivencia de ser respetuoso con todo lo que sucede en uno mismo.

La autoestima es una actitud y la daña el desamor vivido siendo niños. Pero es recuperable.

La autoridad natural surge sin esfuerzo en un alma libre, es amorosa, y a todos convence.

… sin embargo, todo lo que es impuesto o se hace por interés personal, se desvanece tarde o temprano.

Si estuviésemos atentos podríamos aprender a no poner resistencia a lo que nace del corazón.

Distinguir y aceptar la naturaleza real de todas las cosas … así encontraremos la paz.

La salud comienza con la calma y equilibrio mental y emocional.

Permitámonos fluir, sin miedo. Somos almas libres.

… hay caminos que no llevan a ninguna parte. Y un alma libre sabe reconocerlos con antelación.

Y una cosa más… sin comunicación no hay relación.

Por encima de la Mente racional

La Mente racional anda de aquí para allá, siempre muy ocupada, principalmente justificándose. Ella es miope y su visión está distorsionada, cosa que no quiere reconocer.

La Mente racional, de la persona inconsciente de sí misma, es exclusivamente pensante -no reflexiva-, y guarda en su memoria informaciones que va archivando por orden de importancia de los daños emocionales recibidos.

Esto conlleva que, sin darse cuenta, se va creando en su cabeza un espacio -cada vez más grande- donde guarda el rencor, la amargura, los reproches, el odio, la rabia, los celos, … desde que tiene uso de razón. Si no los sabe expresar, los reprimirá y se convertirán en enfermedades porque todo lo que no sale al exterior daña los órganos internos.

Si por el contrario, es de las personas, incapaces de controlar sus emociones, que no pueden callarse nada y explotan a la más mínima, gritando, insultando, diciendo cosas de forma hiriente, el sentimiento de culpa y la frustración consigo misma, también harán mella negativamente, logrando sólo que los conflictos se hagan cada vez más grandes.

Tomar Conciencia de uno mismo, es un proceso que nos lleva a toparnos con la MENTE SUPERIOR, que va más allá de la lógica y está conectada con el corazón espiritual, que es quien vela para que las emociones se mantengan equilibradas y estables.

En nuestro corazón espiritual se encuentra la Fuente de nuestra Esencia; nuestro Ser, nuestro Espíritu y Alma. Para que haya paz en nuestro corazón, debemos unificar la Mente racional con la Mente Superior, para que de esta fusión, se abra nuestro sexto sentido que es la INTUICIÓN y sea desde ahí que sigamos adelante en la vida, con mucha más calidad y sentido.

¿Y si fuese yo misma?

Cuando estoy acumulando una carga de tensión y represión, y estoy acumulando un desgaste por el conflicto que vivo y que creo inevitable pero no se resolver, de dejar de disimular y engañarme de que todo está bien o todo está mal pero es por culpa de otro, entonces en mi desesperación me pregunto ¿Cómo sería si fuese yo misma?

¿Cómo deshacer todo este embrollo de vida, en la que me siento maniatada, sobreactuando, y al mismo tiempo no tengo información de quién soy realmente?

Las causas pueden ser muchas pero el hecho de no conocerte a ti misma, hace que se pierda automáticamente el sentido y propósito de vida. El no valorarte va ligado a ello; junto al sufrimiento y el sacrificio que se asumen como algo normal.

¿Cómo se puede defender una persona que no sabe quién es? La diferencia entre una persona sin conciencia de sí misma y una persona auto-realizada, es la LIBERTAD y DIGNIDAD de SER quien uno es.

Una vez se toma consciencia de que hay que hacer un cambio profundo de actitud, la valentía hace su aparición. Nos paramos y vamos hacia adentro, al encuentro con nuestro Ser, al encuentro con nuestra niña interior, que trata de recuperar la inocencia -la pureza- el Alma … no importa cómo la llamemos, lo importante es sacar fuera nuestro SENTIR, darle vida, y una vez en la Luz, mirarle de frente. Reconocer nuestra identidad real.

Aparecerá el entendimiento, el alivio, la paz interior.

Centrados en la respiración

A través de uno mismo, hacia uno mismo y nos uniremos al Todo.

Aquietar la Mente y conectar con el Corazón espiritual, nos lleva a levantar la vista y elevar el pensamiento.

Da lo mismo qué enfermedad padezcas, lo que hay que tratar son las emociones.

Si no conectamos con la emoción no sanamos.

Tenemos que subir la vibración, teniendo pensamientos de AMOR, dedicándonos tiempo a nosotros mismos y purificar las energías emocionales y mentales. Practiquemos el PERDÓN.

Préstale importancia y tiempo a esto que te digo, y lograrás mejorar tu calidad de vida y dejar de sufrir.

Empieza por la disciplina de respirar conscientemente, tiene muchos beneficios, sobre todo para quitar la ansiedad, centrar y calmar la mente, deshacerte de diálogos mentales molestos y alinear todas tus energías a lo largo de la columna vertebral donde están tus centros energéticos.

La respiración consciente es la fuerza animada de la vida y nos ayuda a armonizarnos con la energía del Universo. Hagamos que nuestra Conciencia personal sea estable y equilibrada.

Disfruta y agradece las pequeñas cosas cotidianas, eso también relajará tu corazón y hará aumentar tu entusiasmo por la vida.

Construir y mantener el corazón puro y el espíritu humilde nos hace tener una vida dichosa, independientemente te las condiciones externas en las que vivamos.