Ilusiones

La ilusión es la baratija, con la que nos conformamos, no pudiéndonos siquiera imaginarnos la belleza de una joya real.

La ilusión es la creencia que nace en una mente débil. La Mente juega con ella, la distrae, no dejándola que llegue a conectar con el corazón para hacerse realidad.

´La ilusión es la emoción que se prende rápido pero se apaga igual a la misma velocidad. Se enciende y extingue sin dejar huella.

La ilusión es pensar que la felicidad está fuera y su única importancia es que cuando ya te ha agotado vas instintivamente a tu interior en busca de la paz.

¿Y qué es una Mente débil? La que no ha conectado con su Ser, con su Conciencia, para concretar las experiencias de la vida que nos hacen avanzar y evolucionar.

¿Y cómo fortalecer la Mente? Desarrollando la voluntad. Tomando el control de los pensamientos. Siendo Observador de uno mismo.

Todo llega en su momento, no es necesario forzar nada, sólo estemos despiertos. No es casualidad que estés leyendo esto.

Reflexión de Gozo

Cuando dejen de importarnos títulos y etiquetas

Y sean los cuerpos transparentes, sin apariencias

Cuando sean los nombres sonidos que lleven paz

Para que no haya creencias que nos fraccionen

Para que no haya brillo que nos tantee y atraiga

Para que no haya deseo que nos tiente y distraiga.

Somos Conciencia. Esa es nuestra esencia eterna.

Ser valiente

Hablando con mi hermano sobre cómo hemos llevado nuestras vidas, le dije con convicción «he sido valiente» y él asintió. No hacía falta dijese mucho más, no hablaba desde el ego -y él lo entendió así- sino desde el reconocimiento de haber vivido una vida intensa y fuera de lo común.

Mi corazón a lo largo de los años se ha llenado de certezas, después de haber logrado atravesar todo un desierto de incertidumbres e inconsciencia. No haber tenido miedo a nada no es un valor mío, la valentía es un valor que no me atribuyo, me fue dado y la he usado la mayoría de las veces de forma alocada.

Porque no tener miedo a nada también tiene sus desventajas: eres demasiado lanzado a asomarte a cualquier precipicio… y está el riesgo de caer. O te aventuras en relaciones nefastas por imprudencia e impulsividad. O provocas a la suerte desde el orgullo desmedido y la prepotencia. O no quieres escuchar la voz interior que te advierte del peligro pero tu Mente se resiste a escuchar.

Cada cual tiene su naturaleza y su particular esencia con la que ya viene a este mundo. Reconocerla, cuidarla y darle su sitio para que florezca es nuestro deber para con nosotros mismos. Siempre pensando y actuando por el bien común.

Siempre desde el término medio, la templanza, que es la postura más sabia.

La vida viva.

Donde pongas tu atención se concentrará tu energía.

Donde pones la energía, graba la intención y focalizarás tu voluntad.

Donde está tu intención está la fuerza y la Conciencia.

Donde está la Conciencia está tu esencia; la vida viva.

Respira conscientemente: Inhala contando hasta 6. Reten contando 3. Suelta lentamente hasta 9.

La Respiración Consciente es la clave para controlar tu Mente y emociones.

Lo extraordinario está dentro

Si nos damos tiempo a ser observadores de nosotros mismos, sin adelantar acontecimientos, sin forzarlos, entonces veremos, desde dentro, la magia de la vida, sin implicarnos demasiado, con desapego.

Sabremos encontrar ese término medio entre el hacer y no-hacer, experimentaremos lo que es ser pacientes, sabiendo mantener la calma y la confianza en el Orden SUPERIOR.

Veremos llegar las cosas en su momento preciso y entenderemos sin cuestionar porque también las respuestas llegan por si solas, cuando han madurado y estamos abiertos para escucharlas.

Vengo de una familia en la que no sabíamos expresar ni comunicar. Había miedo a preguntar porque las miradas frías te paralizaban. Ante un padre autoritario no hay réplica, no hay cuestionamiento ni posibilidad de defender ideas propias. Así que, los subordinados dejan de pensar; la frustración es callada, muda; resignada.

Crear el ánimo y la voluntad de seguir adelante con la intención de llegar a descubrir la propia naturaleza y talentos es una tarea ardua. Darle una motivación y propósito a la vida, manteniendo la sencillez de mente y corazón, ayuda mucho a sentirse en paz con uno mismo. Despertar la Conciencia y permitir que sea ella quien nos guíe, dice mucho de nuestro grado de madurez.

Descubrir lo extraordinario en lo común y cotidiano.

Una celebración interna

¿Quién se asoma a mi Yo y me saca de la apatía?

¿Quién susurra en mi interior diciéndome que no me preocupe?

¿Qué es lo que hace que renazca la esperanza en mi, una y otra vez, cuando ya me sentía agotada?

¡Ay! Pillé a mi Yo subido a una tarima y amablemente pero con firmeza le pedí se bajase.

Es mi Conciencia la que me recuerda quién soy realmente y me dice: «El corazón del Universo está en mi corazón. El corazón de la Madre Tierra está en mi corazón. Yo Soy Puro Amor».

La mayor sabiduría está en convertir la vida en una celebración interna plena.

Encaminarnos hacia la paz interior

Afortunadamente siempre existirán otros sueños, otras risas y nuevas posibilidades.

No quiero que mi entusiasmo envejezca.

De verdad, motivémonos para tener la aventura de descubrir nuestra valentía.

La ingenuidad se refiere a lo ilusorio del que espera todo sin poner de su parte. Sin embargo, el Universo nos envía señales. Nuestros ángeles nos advierten de los peligros. Nuestra intuición en forma de voz interior nos previene con anticipación sobre los conflictos que pueden surgir. Sólo los escépticos son sordos a ello y los incrédulos -enfocados sólo en lo concreto- no pueden percibir tales sutilezas.

Al preguntar ¿Cómo?, queremos aprender la fórmula. Al pronunciar ¿Dónde y Cuándo? estamos queriendo concretar más. Pero también es importante el ¿Qué?. … ¿Qué pretendo haciendo esto? ¿Qué quiero conseguir?

ESPERAR al mismo tiempo que actúo. RELAJARME, estando atenta. SENTIR el dolor y aceptarlo pero sin sufrimiento mental. VER el miedo como algo que llega y se va; no me pertenece.

La libertad está en descubrir la eternidad dentro de nosotros. Y el anhelo por ser libres es lo que nos encamina a lograr la paz interior.

Lista de encargos a mi misma

Vivo en un desafío diario, imposible de prever. Tengo a mi hermano conmigo, dos años mayor que yo, y mientras él va perdiendo la capacidad de razonar y la memoria, yo tengo que reconstruirme y fortalecer mi paciencia pero sobre todo tengo que construir día a día, un estado de compasión que incluya todos los valores que necesito para sentirme, desde mi Conciencia, digna y orgullosa de mi misma;

A TENER EN CUENTA TODOS LOS DÍAS.- Tener un estado de alerta que incluya la sonrisa, el silencio amable, gestos y tonos de simpatía, espacios de respeto, atención, comprensión, silencio reconfortante, aceptación, tolerancia, calma, abrazos, sonrisas, guardar mis opiniones, comprensión, crear espacios amables y distendidos, respirar despacio y profundo, sonreír, alegría, agradecimiento, bondad, dar lo mejor de mi, sentir amor, amar, ser amor.

Sin culpa

El sentimiento de culpa es muy doloroso porque inconscientemente el culpable renuncia a vivir de nuevo, no sintiéndose merecedor. Es tremendamente doloroso porque asfixia la alegría natural del Alma. La culpa, que no encuentra perdón, crea auto-castigo y puede incluso arruinarnos la vida por ser un peso en el corazón que nos frena a seguir adelante con esperanza.

La Mente experimenta la vida. Si la Mente vive desde el remordimiento y condicionada por traumas pasados, de qué manera experimentará su alrededor… ¿desde el miedo, la desconfianza, inseguridad, baja autoestima…?

Es muy recomendable cuestionarnos a nosotros mismos nuestros actos para nuestro aprendizaje pero de ahí a convertirlos en pecados que nos lleven al «mea culpa» y nos auto-flagelemos de por vida, eso no.

El arrepentimiento debe darse en un juicio con nosotros mismos y luego pedir perdón y perdonarnos a nosotros mismos, para que nuestro corazón se reponga y sane, abierto nuevamente a amar.

Dejémonos guiar por nuestra Conciencia. Libres de conflictos internos. Debemos amarnos a nosotros mismos para poder avanzar.

Identificarnos como Conciencia.

Me ha ocurrido esta mañana al despertarme. De pronto tomé consciencia de lo sumamente relajado que estaba mi cuerpo. Lo observé, lo sentí conscientemente y disfruté de ese estado. Lo observé desde fuera; poseo un cuerpo pero ese no soy yo. Lo tengo, estoy en él -como Conciencia- pero puedo sentirlo también separadamente de mi Ser.

Puedo separarme también del drama que crea mi Mente. Observarla, relativizarla sintiendo que yo no soy mi Mente. La observo de manera imparcial; separándome de mi cuerpo emocional.

*** Comienza a practicarlo como un ejercicio de entrenamiento para el control mental. Sé observador de ti mismo; de tu cuerpo, de tu mente, de tus emociones. Entonces, cada vez más, verás cómo dejas de reaccionar y es entonces cuando podrás identificarte con tu Ser real.

Profundizando en uno mismo, experimentas el Universo y la Conciencia Cósmica dentro de ti.