
Llenamos nuestra Mente de pensamientos y creencias de otros pero en realidad, en nuestra Mente, sólo pensamos nosotros.
La cuestión es; ¿sabemos pensar? ¿Por qué dejo que piensen por mi?
¿Sé razonar, dilucidar, discernir, reflexionar?
Entran en nuestra cabeza ideas, dudas, miedos, pensamientos repetitivos, … escuchamos tanta basura … y no somos capaces de poner orden en la Mente y descansar de tanto ruido mental.
Una fórmula es practicar la respiración consciente, que podemos ir aumentando las veces por día a medida que la incorporamos en nuestro día a día y experimentamos por nosotros mismos de sus beneficios.
La solución está, ya el aplicarla es decisión de cada uno. Falta disciplina… cuando la Mente domina cuesta enseñarla a que ocupe su sitio. Falta fuerza de voluntad pero os animo a ello.
Inspira. Retén unos segundos. Suelta el aire por la nariz lentamente. Quedate en vacío unos segundos y vuelve a empezar. Así varias veces. Acabarás con la ansiedad y la confusión mental. Lleva tu sentir a tu interior, conecta con tu corazón.
Agradece y comparte.

