
Si estamos despiertos, atentos, siendo observadores desde nuestra Conciencia, los sentidos se irán refinando, la mente se irá calmando y simplificando, vaciándose de todo lo inútil, cada vez más.
La intuición, hará acto de presencia y te guiará a usar cuchara de madera en lugar de una de metal. A comer productos frescos que tienen energía y no productos procesados e industriales que te enferman.
Refinando la intuición comenzarás a relativizar la vida y elegirás no sufrir, sintiéndote con la fuerza y la seguridad para dirigir tu vida con responsabilidad y firmeza. Y aceptarás lo que no tiene solución.
Aprenderás sin esfuerzo a dejar de lado todo lo artificial e ilusorio. Entenderás que el desapego es clave para sacudirte de encima el sentimiento de culpa que no aporta ningún beneficio.
Y a sonreír desde dentro, mientras guardas silencio.
