La clave es CONOCERNOS

Quien no conecta con la emoción que lo desequilibra, no sana. A veces son emociones que nos manipulan de forma tan sutil que no somos conscientes de cuánto nos están limitando,

Se convierten en «energía negativa» las emociones que escondemos, que no queremos ver ni aceptar en nosotros. Tenemos que reconocerlas para poder liberarlas; desde dentro hacia afuera.

Cuando nos cuesta estar con nosotros mismos. Cuando evitamos estar a solas, en silencio, con nosotros mismos. Y salimos fuera, nos llenamos de ruido, nos rodeamos de gente, da igual qué ruido qué gente qué cosa, la cuestión es evitar estar a solas con nosotros mismos.

Estas actitudes nos están señalando que tenemos conflictos por resolver. Tenemos tareas pendientes, lo sabemos pero vamos postergando… tenemos miedo a enfrentarlas; no sabemos cómo hacerlo.

Si entendemos que el olor no existe para nosotros hasta que es percibido por el olfato, de igual manera si tenemos nuestros SENTIDOS INTERNOS cerrados no somos capaces de percibir, visionar, ensoñar, conectar con lo que está más allá de lo elemental y físico en nuestro Ser dormido. Inclusive -y soy testigo de ello como sanadora-, de que nos hacemos insensibles al dolor físico; no queremos reconocerlo- «Estoy bien. No me pasa nada. Me molesta lo normal…» son frases recurrentes ante dolores de cabeza, de espalda a los que no les prestamos atención suficiente.

Justamente para beneficiarnos de nuestro sexto sentido tenemos que desarrollar la INTUICIÓN. Para empezar tenemos que responsabilizarnos de nuestra salud física, mental, emocional y espiritual. Luego, tenemos que establecer un puente entre nuestra Mente y nuestro corazón.

Y entonces crear una realidad en nosotros integral: orgánica, cerebral, psíquica y energética. Que ninguna sola célula escape al control del cerebro, del pensamiento, de la actitud, la voluntad, y del poder de la intuición y del poder de la intención.

Estas son en principio las claves para conocernos a nosotros mismos y deshacernos del sufrimiento y la dispersión mental.

Nuestra ESENCIA

La energía creadora y primigenia es la del AMOR. La existencia debería ser la manifestación de nuestra ESENCIA, que es esa energía de AMOR, aunque pocos son los que la perciben debido a nuestra ignorancia de enfocarnos en vivir hacia afuera.

Viviendo hacia afuera -dando más importancia al exterior y al cuerpo físico- se tiene una visión parcial y distorsionada de uno mismo. Comenzaremos a acumular una carga de frustración y confusión, siendo inconsciente de que vivimos separados del verdadero Ser y naturaleza.

Hay que poner remedio. Si me paro a reconocer de que algo profundo me inquieta, de que no soy feliz aunque aparentemente pueda tener todo lo material que necesito, éste es el momento para adentrarme en mi y conectar con mi Conciencia y Alma. Y me pregunto:

¿Estoy pretendiendo ser otra que no soy? ¿Conozco mi esencia? ¿Quién soy yo en realidad?

Muchos se sienten atrapados en experiencias que se repiten una y otra vez. ¿Cómo rescatarnos de patrones repetitivos?

Sin propósito de vida -sin darle protagonismo a nuestra Esencia- -sin conocernos a nosotros mismos- sólo nuestro Yo está sobreviviendo.

Tenemos que hacer que la vida sea el retorno a la Esencia.

Dejemos de tomar por referencia el pasado, eso ya no ayuda. Dejemos de habitar en el pasado. Así es como con la intención firme nos posicionamos en nuestro PRESENTE. «Sólo por Hoy» es el mantra diario a partir de ahora para comenzar la transformación.

Primero nos deshacemos de la carga del sufrimiento. Salimos del sufrimiento. Dejamos atrás el sentimiento de culpa. Barremos de nuestra Mente todas las creencias innecesarias. Todas las creencias impuestas en un tiempo pasado estorban a la hora de hacer cambios.

Seamos Observadores de nosotros mismos hasta que seamos capaces de reconocer que tenemos una ESENCIA que es coherente con todos los elementos del Universo. Vamos a expandir nuestra Conciencia que haga despertar el sentimiento de eternidad y divinidad en nosotros.

Cambio de paradigma

Sin miedo y sin cuestionar desde nuestra limitada Mente, aceptamos las directrices para avanzar en el desarrollo de nuestra Conciencia, haciendo los primeros cambios preliminares para abrir el corazón espiritual.

Cambio de creencias mentales por Intuición.

Cambio de vivir en el pasado por Presente.

Cambio de reloj físico por espacio atemporal.

Cambio de pensamientos repetitivos por silencio.

Soy llevada. Intuitivamente estoy siguiendo una línea de actuación no premeditada que no pasa por el razonamiento sino que me hace mover desde la certeza de mi corazón. Y me doy cuenta que, cuando se va materializando lo nuevo, veo el sentido, y no sé si me explico, pero sé me está preparando para la actuación colectiva a los que muchos -creo que todos- somos y seremos llamados.

No sé más. Se avecina un cambio de paradigma.