Vivir desde la Mente o desde el Alma

meditacion preciosaVivir desde la Mente nos limita enormemente;  nos hace rígidos e inflexibles. Una mente  desarrollada y conectada con el corazón se mueve de forma armónica y acorde a cada circunstancia de forma estable y serena.

A una mente débil  no desarrollada le dan miedo los cambios y se mantiene en la duda e inseguridad. Todo le crea sufrimiento, angustia o ansiedad.

Observar y participar en el mundo desde el corazón nos da una visión más amplia desde la parte amorosa que todos somos y tenemos.

¿Cómo salir de la Mente? El encuentro con nosotros mismos debe hacerse a diario aunque sólo sea por treinta minutos. Esto quiere decir que debemos crear el hábito y hacer de esa cita algo tan importante como el comer. Salir del mundo exterior y adentrarnos en nuestro interior para poder conectar con nuestra Alma, que representa a nuestro Ser esencial y eterno.

Muchos nombres y formas se les ha dado a esta Verdad única, eso no es lo importante. Lo que importa es salir de la Mente -ponerla a nuestro servicio- y vivir desde el Corazón espiritual, donde hay paz y silencio reconfortante.

La Meditación es la clave para ir al encuentro de ese espacio interior donde se encuentra la armonía perfecta. Los primeros días nos haremos conscientes de cuán impacientes y tensos estamos, de cuánto nos cuesta salir de nuestra mente caótica. Pero poco a poco, haciendo una respiración rítmica y consciente, conseguiremos relajar nuestro cuerpo físico y la mente entrará en quietud.

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Ir al Jardín interior

escalerasCuando hice el curso de terapia regresiva  en Barcelona hace ya muchos años, una de las cosas que aprendí fue a ir a mi jardín interior. Este ejercicio es muy sencillo y fue el que utilicé para mi propio beneficio y guía durante más de un año, cada día, en los momentos más difíciles de mi vida.

Se trata de hacer una relajación profunda ayudada por una respiración lenta y profunda. Llevando la mente hacia el interior, focalizando en primer lugar  el chakra de la coronilla para que, al exhalar, soltar todas las tensiones de la zona. Luego la frente, los ojos, los músculos de la mandíbula, …. y así seguir bajando, centrados en la respiración y con la intención de ir relajando cada zona de nuestro cuerpo, hasta llegar a la punta de los pies.

Mientras estamos concentrados haciendo este ejercicio, la mente pasa a un segundo plano yse va  aquietando poco a poco. El ritmo de la respiración lento y profundo nos va llevando a un estado de relajación profunda.

La auto-sugestión, al liberar todas las tensiones del cuerpo, nos hará sentir ligeros y abiertos a dejarnos fluir desde los sentidos internos.

A partir de ahí uno se entrega a viajar a otras dimensiones o planos de nuestra existencia. Podemos utilizar la herramienta de visualizarnos delante de unas escaleras y bajarlas contando hasta diez. Al llegar abajo nos encontramos con nuestro Jardín Interior. … lo observamos detenidamente…. ¿cómo es?. Y observamos nuestros sentimientos… ¿nos sentimos a gusto en él? …

Nos permitimos fluir y que ocurra lo que tenga que ocurrir. Si hemos dejado el miedo atrás podemos disfrutar de experimentar nuevas dimensiones en nosotros.

 

Os invito a meditar conmigo

meditacion 5Sentarse en profunda atención y quietud de la mente e ir hacia adentro nos ayuda a percibir nuestro Ser espiritual y eterno y así es como podemos lograr un estado  de profunda paz. La meditación requiere de práctica pues la mente no tiene disciplina para aquietarse; los pensamientos la desbordan y van y vienen sin control.

Os invito a meditar conmigo. Elegimos  un sitio tranquilo en el que nos sintamos a gusto, nos vaciamos los bolsillos, nos quitamos los zapatos y nos  sentamos en una postura cómoda con la intención de ir al encuentro del Silencio y la Quietud en  nuestro interior. Cerramos los ojos y prestamos  atención a nuestra respiración. Vamos hacia adentro.

Cada vez que tomamos aire por la nariz, sentimos como entra dentro de nuestro cuerpo y se expande desde la cabeza hasta la punta de los pies. Retenemos unos segundos y luego soltamos el aire por la nariz, lentamente, sacando fuera también el cansancio, las tensiones y las preocupaciones.

Atentos a nuestra respiración, suave y profunda; cuando inhalamos entra aire fresco que reanima todos nuestros órganos y cuando exhalamos nos vaciamos de toda tensión, cansancio y cualquier molestia o dolor que tengamos. Nuestro cuerpo se va haciendo más y más ligero. Nuestra mente entra en quietud y pasa a un segundo plano.

Así, prestando atención a la energía que se mueve en nuestro interior, percibiendo el sentir de nuestro corazón; nuestras emociones y cómo es nuestro estado emocional, simplemente siendo observadores de todo ello, sin hacer interpretaciones ni juicios… simples observadores de nosotros mismos, permitiéndonos ser… hemos dejado fuera las prisas de la mente… ahora, aqui, estamos simplemente siendo, … totalmente relajados… conectados con nuestro corazón, beneficiándonos del Silencio que envuelve la Paz y el Amor Puro.